Luego que se diera a conocer informes oficiales de que dos playas urbanas de Puerto Varas superan en 25 veces la presencia de coliformes fecales, el alcalde de la comuna lacustre, Tomás Gárate, salió a desmentir este dato, descartando que haya una “alerta ambiental.”

Las afirmaciones publicadas en distintos medios de comunicación, dijo, no representan la situación actual, agregando que tampoco es una condición permanente ni generalizada del borde costero de la ciudad.

Asimismo, aclaró que el alza sobre el índice máximo se dio en solo dos de los diez puntos donde el propio municipio monitorea la calidad del agua del Lago Llanquihue, registrándose los peak entre los meses de julio y septiembre de este año.


El jefe comunal recalcó que estas situaciones están focalizadas y que hoy no hay riesgo para la población local ni para los turistas que visitan la ciudad, aunque reconoció la gravedad de los episodios detectados.

En medio de la polémica, el alcalde confirmó que se habilitó el nado en playa de Puerto Chico, al no presentar contaminación ni niveles que expongan la salud humana.

El problema de los pozos negros

Cabe mencionar que el municipio de Puerto Varas lleva adelante desde hace tres años el programa «Lago Sin Huella”, que contempla la fiscalización de conexiones irregulares, mejoras en infraestructura sanitaria, implementación de soluciones de tratamiento y una coordinación permanente con los organismos competentes, con el objetivo de eliminar definitivamente las fuentes de descarga al lago Llanquihue en la parte urbana de la comuna lacustre.

Uno de los puntos a erradicar son los pozos negros que están presenten en sitios que no están regularizados y que son parte de tomas ilegales por parte de algunas familias.