El Tribunal Oral en lo Penal de Cañete inició este lunes el juicio oral contra los cuatro imputados por el brutal asesinato de tres funcionarios de Carabineros en Cañete (Región del Biobío), ocurrido el 27 de abril de 2024.

Los acusados, identificados como Tomás, Jefferson y Felipe Antihuen, además de Nicolás de Rivas, enfrentan cargos por emboscar, ejecutar y posteriormente incendiar los cuerpos de los funcionarios Misael Vidal, Carlos Cisternas y Sergio Arévalo en la ruta que une a Cañete con Tirúa, en la misma jornada que se conmemoraba el Día del Carabinero.

Durante la audiencia, el juez Marcos Pincheira entregó detalles sobre la acusación de Fiscalía, describiendo un actuar de extrema crueldad: «Reducidos y sin posibilidad de defensa o de oponer resistencia, les dispararon con armas de fuego, dándole muerte en el mismo lugar», explicó.

«(Los imputados) cargaron los cuerpos sin vida de los funcionarios de Carabineros en el pickup del vehículo institucional y los trasladaron, primero, por un camino vecinal distinto al que emplearon los propios funcionarios para llegar hasta el lugar donde fueron atacados. Posteriormente, incendiaron la camioneta con los cuerpos de los funcionarios malogrados en el pickup y emplearon para este efecto material acelerante», complementó el magistrado.

El Ministerio Público solicitó la pena de presidio perpetuo para los presuntos responsables. Se estima que el juicio se extienda por más de 50 días, dada la complejidad de las pruebas y la gravedad de los hechos.

Gobierno: «Esperamos que se apliquen las máximas penas»

El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Luis Cordero, enfatizó la postura del Ejecutivo: «Esperamos que al término de este juicio se apliquen las máximas penas», expresó.

«No solo es la muerte de tres carabineros en el desempeño de su cargo, sino que la forma y modo en que se ejecutó explica que la institución y el país considere a esos tres funcionarios de Carabineros héroes del país, que desempeñaron su labor legalmente y, en condiciones respecto de las cuales era imposible esperar la brutalidad y la crueldad con quienes actuaron en el homicidio de las mismas», agregó el secretario de Estado.

Entre los antecedentes destacados durante la investigación, se recordó que Tomás Antihuen, sindicado como el autor material, fue el último en ser capturado.

Al momento de su detención, en el sector del Lago Lleulleu, se le incautó un bolso que contenía una subametralladora, pieza clave en los peritajes que hoy forman parte del juicio oral en la Región del Biobío.

Fuente: cooperativa.cl