La Empresa Nacional del Petróleo (Enap) oficializó incrementos de hasta $22 en gasolinas y más de $36 en el diésel, consolidando una tendencia al alza tras el histórico ajuste registrado semanas atrás.

Este miércoles 15 de abril, la Empresa Nacional del Petróleo (Enap) publicó su Informe de Precios Estimados para Combustibles, confirmando un nuevo ajuste al alza en los valores de las bencinas y el diésel que regirá en todo el país.

El reporte técnico establece que los nuevos valores entrarán en vigencia a partir de este jueves, sumando una presión adicional al costo de vida y al transporte en un contexto de persistente presión inflacionaria.

Desglose por tipo de combustible

De acuerdo con el informe semanal de la estatal, la bencina de 93 octanos experimentará un incremento de $20,2 por litro, mientras que la de 97 octanos subirá $22,3 por litro.

Por su parte, el diésel —combustible clave para el transporte de carga y productos básicos— anotará un aumento de $36,4 por litro a partir de este jueves.

Asimismo, el gas licuado de petróleo (GLP) de uso vehicular no quedó exento de los ajustes, registrando una variación al alza de $36,5 por litro en el mercado nacional.

Presión energética

Este nuevo reporte de precios llega pocas semanas después de un incremento histórico que sacudió el mercado energético chileno, con subidas que alcanzaron los $392 en gasolinas y $580 en diésel.

Dichos movimientos previos se produjeron en el marco de los ajustes realizados al Mecanismo de Estabilización de Precios de Combustibles (Mepco), herramienta diseñada para suavizar las fluctuaciones.

Factores de fijación de precios

Enap precisó que este cálculo considera los precios de importación desde la Costa del Golfo de Estados Unidos y los costos de transporte marítimo hasta las costas chilenas.

Además, el informe se ajusta a las normas de funcionamiento del Mepco y del Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo (FEPP), organismos que regulan la variación de los valores.

La estatal recordó que su rol es meramente técnico, ya que no fija ni regula los precios finales en el mercado chileno, los cuales son determinados de forma autónoma por las empresas distribuidoras.

Se espera que este nuevo ajuste impacte directamente en los costos operativos de diversos sectores productivos, manteniendo la atención de los consumidores sobre la evolución de los precios internacionales del crudo.