La alianza estratégica entre los gremios -entre los cuales se encuentra Sago AG- y el Consejo del Salmón busca sustituir importaciones de soya, por ejemplo, por cultivos locales como lupino, raps y arvejas, potenciando la economía de la Macrozona Sur.
En el marco de la feria Aquasur 2026, líderes de los sectores agrícola y acuícola destacaron la consolidación de la alianza denominada «Agrosalmón», iniciativa que busca integrar la producción de granos del sur de Chile en la cadena de valor de la salmonicultura.
La alianza entre los gremios agrícolas del sur -entre los cuales se encuentra la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (Sago AG)- y el Consejo del Salmón pretende generar un clúster regional que fortalezca la sustentabilidad del sector productivo. Según los gremios, la proteína vegetal ya es el componente principal del alimento para salmones.
Sustitución de importaciones y proteína local
Uno de los objetivos centrales para este proceso y alianza es buscar alternativas a la soya, insumo que actualmente es 100% importado por la industria. Hermann Rusch, director de asuntos públicos de Sago AG, señaló que Chile tiene ventajas para producir otras leguminosas.
«Hay leguminosas que se pueden producir en Chile, como arvejas y lupinos, que tienen una capacidad de crecimiento importante si existen alianzas y mercado», explicó Rusch. El ejecutivo destacó que el agro chileno cuenta con alta tecnología para este desafío.
La Araucanía, tradicionalmente conocida como el «granero de Chile», juega un rol clave en este encadenamiento a través de la producción de raps para aceiteras. Estos cultivos son fundamentales para los requerimientos nutricionales de los peces.
Innovación y reducción de huella de carbono
Loreto Seguel, presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, subrayó que hace 15 años el alimento era principalmente proteína marina, pero hoy, el desarrollo tecnológico y la investigación han permitido migrar hacia una base vegetal más sofisticada.
La producción local de estos insumos ofrece una ventaja competitiva directa en la reducción de la huella de carbono. Al producir granos cerca de los centros de cultivo, se optimizan los trayectos logísticos de la Macrozona Sur.
«Cuando sinceramos los costos logísticos, tal vez sea mucho más conveniente producir aquí cosas que antes se importaban», afirmó Seguel, quien enfatizó que esto representa una oportunidad ante el alza de costos globales.
Certeza para el agricultor y logística
La creación de alianzas y posibles bandas de precios entregaría un «norte» claro a los agricultores al momento de decidir qué sembrar. Esto evitaría la incertidumbre que afecta al rubro en cada temporada de cosecha.
Actualmente, los productores ya cuentan con sistemas de acopio y almacenamiento para mantener un flujo constante de productos. No obstante, se prevén nuevas inversiones para mejorar la cadena logística a medida que crezca la demanda acuícola.
La presencia de autoridades nacionales y embajadores en Aquasur 2026 refuerza la relevancia de este polo de desarrollo desde la latitud 40. El compromiso del sector es transformar estas expectativas en resultados concretos para el sur del país.
Este encadenamiento productivo entre el agro y el rubro salmonero nacional se perfila como el motor que definirá la resiliencia y competitividad de la economía regional en los próximos años.









