Tras concluir la formalización de los imputados en el caso Julia Chuñil, autoridades se refirieron al proceso investigativo, tanto a la búsqueda del cadáver de la víctima como a las medidas de protección invocadas en favor del adulto mayor que habría sido asaltado por Javier Troncoso, el presunto autor material del parricidio.

Por un lado, el general Jaime Velasco, director de Control Drogas e Investigación Criminal, sostuvo en un punto de prensa que «seguimos trabajando en el sitio del suceso» y que la diligencia ha sido compleja a raíz de las «características geográficas del lugar».

Añadió que «hay un trabajo metódico y acucioso en el lugar y lo vamos a seguir realizando» y que «después del proceso de análisis de esta investigación ya estamos bien encaminados, por lo tanto no tenemos duda de que también tenemos antecedentes importantes y que hoy uno de los objetivos principales de esta investigación es dar con el cuerpo de Julia Chuñil».

Consultado sobre los resultados del georradar que es usado en la operación, el jefe policial afirmó que «ha entregado algunos antecedentes que son importantes» y, en virtud de aquello, «hoy estamos haciendo este trabajo ya de excavaciones».

Comentó que por el momento «hay varios puntos de interés» y dijo que las labores se extenderán «lo que sea necesario conforme a los análisis que nosotros estamos realizando».

Testigo con medidas de protección

Según expuso el Ministerio Público, Javier Troncoso -uno de los hijos de Julia Chuñil- arribó el 8 de noviembre en estado de ebridad a la vivienda de la víctima.

Luego, el hombre se dirigió hasta la residencia de un hombre de 90 años, quien también vivía en ese mismo terreno, con el objetivo de robar su pensión de $212 mil.

En medio de este delito, Julia Chuñil habría intervenido, lo que gatilló un forcejeo entre el hombre y su propia madre. Esto habría llevado a Troncoso a ahorcar a la mujer, matándola en el lugar.

Por su parte, la Fiscal Regional de Los Ríos, Tatiana Esquivel, sostuvo que la existencia del anciano de 90 años, víctima del asalto que habría gatillado el crimen contra Chuñil, se conoció a finales del año pasado.

Apuntó que, producto de las dinámicas de violencia intrafamiliar que ocurrían en el grupo familiar, «hemos tenido que aplicar (…) el estatuto de protección de víctimas y testigos», pues «hay real riesgo de atentados a la integridad» del afectado.

«Es una víctima, y respecto a las víctimas nosotros tenemos no solo la obligación de darles atención, orientación, sino que el deber de darles protección», añadió.

Fuente: Emol.com