La Fuerza Aérea de Chile presentó en AquaSur 2026 su nuevo Centro Espacial Nacional, el cual permitirá a la industria acuícola acceder a imágenes satelitales propias para la detección temprana de crisis ambientales y la optimización de costos operativos.
En el marco de la feria internacional AquaSur 2026, la Fuerza Aérea de Chile (FACH) anunció una inédita colaboración con el sector salmonero orientada al monitoreo ambiental.
El coronel Sergio Castro, director del Servicio Aerofotogramétrico (SAF), confirmó que la institución pondrá sus capacidades espaciales al servicio de la industria para enfrentar desafíos críticos en la Macrozona Sur,.
Esta integración se materializa a través del Centro Espacial Nacional, un proyecto de Estado que busca la autonomía en la generación de datos geoespaciales.
Según explicó el coronel Castro, la iniciativa permitirá que el país sea «dueño de su propia información», eliminando la dependencia de terceros para el análisis del territorio marítimo.
Detección de algas nocivas y contaminación
Los requerimientos de la industria ya han sido integrados en los proyectos iniciales de factibilidad de la FACH. Uno de los focos principales será el monitoreo de la Floración de Algas Nocivas (FAN), fenómeno que genera millonarias pérdidas y riesgos sanitarios en los centros de cultivo del sur de Chile.
Además del seguimiento de las algas, el Servicio Aerofotogramétrico estudia un segundo proyecto centrado en la detección de zonas de contaminación en las costas australes. El uso de plataformas que incluyen drones, aviones y satélites permitirá identificar con precisión los puntos donde confluyen residuos o agentes contaminantes.
Soberanía de datos y constelación
El núcleo de esta alianza es el despliegue de una constelación de satélites propios, cuyo primer lanzamiento está programado para el año 2027. El sistema estará compuesto por siete microsatélites y dos satélites de 100 kilogramos, diseñados para ofrecer un monitoreo constante sobre la geografía nacional.
«Vamos a lograr en corto tiempo tener una constelación de satélites. Vamos a ser dueños de nuestras propias imágenes, dueños de nuestra propia información», destacó Castro durante su intervención en Radio Sago.
Descentralización y capital humano especializado
El proyecto espacial chileno contempla una fuerte inversión en formación académica y presencia regional. La FACH ya se encuentra capacitando a personal en universidades nacionales y extranjeras, incluyendo la contratación de científicos y doctores para el análisis complejo de datos.
Aunque la construcción y armado de satélites se centralizará inicialmente en la Base Aérea Cerrillos, en Santiago, el plan se extenderá a los extremos del país, ya que se proyecta la creación de centros espaciales en Antofagasta para satélites de comunicaciones y en Punta Arenas para satélites de radar, reforzando la cobertura en zonas acuícolas.









