La Unión Demócrata Independiente (UDI) dio un nuevo paso en la controversia política abierta tras los recientes llamados del Partido Comunista (PC) a impulsar movilizaciones sociales durante el próximo gobierno de José Antonio Kast.

Este jueves 1 de enero, el partido gremialista solicitó formalmente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que se pronuncie respecto de estas definiciones, advirtiendo eventuales riesgos para el orden institucional y el Estado de Derecho.

La acción fue presentada mediante una carta enviada al presidente del organismo, José Luis Caballero Ochoa, en la que la UDI cuestiona los lineamientos aprobados por el PC en su último pleno del Comité Central, según recogió La Tercera.

En dicho encuentro, la colectividad de izquierda planteó la movilización social como eje de su estrategia política frente a la administración que asumirá el 11 de marzo de 2026.

Según el documento citado por la UDI, el PC sostiene que “impedir la proyección” del proyecto político del presidente electo implica generar condiciones para articular un pueblo “organizado, movilizado y consciente de sus intereses”, además de promover hitos como el 8 de marzo y el 1 de mayo.

Para el gremialismo, estas señales configuran una “lógica anticipada de resistencia” que podría derivar en escenarios de tensión y eventuales episodios de violencia.En la misiva, la UDI reconoce el derecho a la manifestación pacífica, pero subraya que la propia CIDH ha sido clara en condenar tanto los desmanes protagonizados en protestas como el uso excesivo de la fuerza. Bajo ese marco, el partido solicitó un pronunciamiento específico sobre si llamados orientados a bloquear políticamente a un gobierno electo se ajustan a los estándares democráticos y de derechos humanos.