La fiscal jefe, María Angélica de Miguel, advierte que las estructuras precarias en tomas como «Folilche» funcionan como puntos estratégicos de acopio y deben ser eliminadas para evitar que sean reocupadas por nuevas bandas tras los operativos.

La Fiscalía Local de Osorno ha planteado formalmente la necesidad de destruir las construcciones utilizadas por el narcotráfico al interior de los campamentos de la ciudad. Según la fiscal jefe, María Angélica de Miguel, estas estructuras no califican como domicilios, sino como puntos estratégicos de operación criminal.

La solicitud surge tras un operativo en el campamento Folilche, donde fueron detenidos siete ciudadanos venezolanos. En el lugar se incautó por primera vez en la zona «fentanilo chileno», además de cera de cocaína, marihuana y armamento de alto calibre.

Infraestructura criminal en tomas

La persecutora explicó que estas edificaciones carecen de condiciones básicas de habitabilidad, como baños o mobiliario tradicional. «Son construcciones habilitadas solo para eso (tráfico), deberían ser sacadas de ese lugar para evitar que vuelvan a ocuparlo», enfatizó De Miguel.

En el reciente procedimiento, se detectó que una vivienda era utilizada para el acopio y otra, a 800 metros, como punto de venta. Esta dinámica permite a las bandas ejercer un control territorial basado en el temor de los vecinos.

Riesgo extremo para menores

Uno de los hechos más graves revelados por la fiscalía fue el hallazgo de un lactante de un año con residuos de cocaína en su organismo. El menor se encontraba en una de las viviendas intervenidas junto a una mujer en proceso de trámite de visa.

Además, en los teléfonos de los imputados se encontraron fotografías del bebé junto a armas de fuego. En el operativo también fue hallada una adolescente de 15 años proveniente de Santiago, quien fue derivada a un hogar de protección.

Falta de control y empadronamiento

La fiscalía advirtió sobre la vulnerabilidad de los campamentos, donde la falta de numeración y el surgimiento espontáneo de construcciones dificultan el control. «Hay construcciones que uno ve un día y al otro día ve tres en el lugar», señaló la autoridad.

Ante la ausencia de registros oficiales o empadronamiento de estas estructuras precarias, el Ministerio Público insiste en que su demolición es vital. El objetivo es evitar que, tras desbaratar una banda, el punto sea tomado por otra organización.

Armamento y nuevas drogas

En el último operativo se incautó una pistola Glock con mira láser y un arma Bruni modificada, junto a abundante munición. Estos elementos confirman el alto poder de fuego de las organizaciones que operan en los sectores de tomas en Osorno.

La presencia de fentanilo y cera de cocaína marca un precedente preocupante para la región. Según la fiscal, estas sustancias no habían sido detectadas anteriormente en los decomisos realizados en la zona sur del país.

Se espera que esta petición de intervención y destrucción de «casas narco» sea presentada formalmente ante las nuevas autoridades regionales y municipales. La medida busca dar tranquilidad a los residentes de los campamentos que no están vinculados a actividades ilícitas.