El proyecto de mejoramiento del Liceo Carmela Carvajal de Prat en Osorno enfrenta una semana crítica para su continuidad. Tras meses de paralización y procesos administrativos, el próximo jueves será clave para la apertura presupuestaria que permitiría avanzar en la adjudicación de las obras.

La urgencia radica en que la oferta económica presentada por la empresa interesada tiene una vigencia limitada. Si los trámites no se completan antes del 14 de abril, el proceso administrativo podría caerse nuevamente, afectando a cientos de estudiantes.

Espera por disponibilidad presupuestaria

El administrador municipal de Osorno, Carlos Peña, explicó que la institución depende de la gestión del Gobierno Regional (GORE) para formalizar el convenio mandato. Este paso es indispensable para que la Dirección de Arquitectura proceda con la adjudicación definitiva.

Peña señaló que, según información del Ministerio de Obras Públicas, la empresa mantiene su interés en ejecutar el proyecto. Sin embargo, advirtió que será necesario realizar ajustes financieros debido al incremento del IPC durante el periodo de espera.

Por su parte, el consejero regional Francisco Reyes calificó como «bochornoso» el nuevo cronograma que posterga el reinicio real de los trabajos. Reyes alertó que, de no concretarse la adjudicación antes del 14 de abril, la Contraloría no alcanzaría a tramitar la toma de razón, poniendo en riesgo todo el proceso.

El presidente de la Comisión Provincial Osorno del CORE también denunció que no se han realizado las asignaciones presupuestarias para los años 2025 y 2026. Esta situación contravendría los acuerdos previos necesarios para garantizar que la obra cuente con financiamiento hasta su entrega definitiva a la comunidad.

«Hay un cronograma que da cuenta de al menos 3 meses más para el reinicio de obras. Eso a mí me parece que es bochornoso por el compromiso que hemos hecho con los estudiantes», sentenció Francisco Reyes, consejero regional.

El impacto en la comunidad escolar

La presidenta del Centro General de Padres y Apoderados, Nayareth Marcos, cerró la ronda de intervenciones enfatizando el costo humano de la espera. Marcos señaló que más de 1.300 familias viven en la incertidumbre y que las condiciones actuales de los estudiantes no son las óptimas para el proceso educativo.

Desde la organización de padres critican la falta de colaboración de algunos consejeros regionales y la demora excesiva que ha afectado la salud mental de estudiantes y funcionarios. Para los apoderados, la situación ha traspasado lo técnico para convertirse en una vulneración de los derechos de los jóvenes.

El futuro del liceo emblemático de Osorno dependerá de las certezas que emanen de la sesión del CORE en Puerto Montt, donde se definirá si el proyecto finalmente logra salir del estancamiento administrativo.