El Tribunal de Lyon en Francia dictó la máxima pena contra el chileno de 35 años tras ser hallado culpable de homicidio con premeditación en un tercer juicio. La sentencia marca el cierre de un extenso proceso judicial por la desaparición de la estudiante japonesa ocurrida en diciembre de 2016.
Este jueves 26 de marzo de 2026, el Tribunal de lo Criminal del Ródano en Lyon, condenó a Nicolás Zepeda a cadena perpetua por el asesinato de su exnovia, Narumi Kurosaki. Tras ocho días de debate, el jurado compuesto por tres magistrados y nueve ciudadanos determinó la culpabilidad del chileno en este tercer proceso.
El veredicto fue anunciado por el presidente del tribunal, Éric Chalbos, validando la tesis de la fiscalía sobre la premeditación del crimen. La justicia francesa aplicó la pena máxima, superando los 28 años de cárcel impuestos en los dos juicios anteriores que fueron anulados.
El veredicto del jurado
La decisión de culpabilidad requirió una mayoría de votos de los integrantes del tribunal para determinar el regreso de Zepeda a la cárcel. La sentencia de cadena perpetua fue incluso superior a los 30 años de prisión que había solicitado inicialmente la fiscalía francesa.
Durante sus últimas palabras antes de la deliberación, Zepeda reiteró entre lágrimas su versión de los hechos: «Yo no la maté, no pude haber sido yo». No obstante, el tribunal consideró probada su autoría en el asesinato ocurrido en la residencia universitaria de Besanzón.
Los antecedentes de la investigación sostienen que Zepeda viajó desde Chile para interceptar a la joven de 21 años tras el fin de su relación. Según la fiscalía, el condenado asfixió a la víctima y se deshizo del cuerpo, el cual nunca ha sido encontrado.
Reacción de la familia Kurosaki
Taeko Kurosaki, madre de la víctima, estuvo presente en la sala y sufrió una fuerte descompensación emocional durante la espera del fallo. Al escuchar el veredicto de culpabilidad, la mujer apretó un retrato de su hija mayor contra su pecho.
En instancias previas del juicio, la madre había entregado testimonios desgarradores, asegurando que jamás perdonaría al chileno. «Quiero que Zepeda se quiebre bajo el peso de su crimen y siga sufriendo en soledad», sentenció ante los magistrados.
Por su parte, Nicolás Zepeda reaccionó al fallo cerrando los ojos y ocultando su rostro entre las manos mientras permanecía en su silla. Este resultado judicial se produce tras casi una década de investigaciones y múltiples instancias en tribunales franceses y chilenos.
Próximos pasos legales
Tras la lectura de la sentencia, la defensa del ciudadano chileno cuenta con un plazo legal de 10 días para interponer un nuevo recurso. Esta acción se realizaría ante el Tribunal de Casación en un intento por buscar una nueva revisión del caso.
Zepeda permanecerá recluido en un centro penitenciario francés para cumplir la pena impuesta por el homicidio premeditado de la estudiante japonesa. El fallo establece un precedente definitivo en uno de los casos policiales más mediáticos que ha involucrado a un chileno en el extranjero.









