Por hechos ocurridos desde la época de pandemia, contra tres víctimas -en ese entonces- de entre 3 y 7 años, la Fiscalía formalizó a un sujeto por los delitos reiterados de abuso sexual infantil y producción de pornografía infantil, la cual era distribuida a través de Telegram, siéndole encontrados cerca de 2.500 archivos de esta índole, entre vídeos y fotografías, determinando el tribunal la condena de 20 años contra el sujeto.
Una investigación compleja, definió la fiscal Ingrid González, de la Fiscalía de Puerto Montt, explicando que policías de diversas comunas participaron en el hecho, en razón, a las características de las pericias, que incluyó la recuperación de archivos.
La distribución del material audiovisual ilícito fue alertada, también, por FBI aportando datos a la investigación que se realizaba por los funcionarios policiales chilenos, los que incluían peritajes a los sitios de sucesos donde ocurrieron los delitos. Finalmente, el Ministerio Público señaló que la condena es la máxima dispuesta por el ordenamiento jurídico para este tipo de delitos.









