El jefe de Estado participará este sábado de las exequias del mártir de Carabineros, quien falleció tras ser baleado el pasado 11 de marzo.
El presidente José Antonio Kast arribrá este sábado 21 de marzo a la comuna de Puerto Varas para asistir a la despedida del sargento segundo Javier Figueroa Manquemilla.
El oficial falleció la noche del pasado jueves tras permanecer en riesgo vital y con muerte cerebral desde el 11 de marzo, día en que fue baleado en la cabeza.
Ante la gravedad del hecho, el mandatario decretó tres días de duelo nacional como señal de respeto y pesar por la muerte del carabinero en acto de servicio.
Agenda presidencial
El arribo del jefe de Estado a la zona está programado para coincidir con los honores que se rendirán al nuevo mártir de la institución uniformada.
Junto al presidente Kast, confirmaron su asistencia la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, y el general director de Carabineros, Marcelo Araya.
Kast lamentó públicamente el deceso del oficial manifestando que «cada vez que muere un carabinero, muere una parte de Chile», según reportaron fuentes oficiales.
Ceremonia fúnebre
Las actividades de este sábado 21 de marzo comenzarán a las 9:30 horas con un responso en memoria del sargento segundo Figueroa, mientras que la ceremonia religiosa principal se llevará a cabo a las 15 horas, en la Iglesia Sagrado Corazón de Puerto Varas, lugar donde los restos han sido velados tras ser entregados por el SML.
Se espera que la comitiva presidencial y las máximas autoridades institucionales participen de la misa en honor al funcionario previo a su traslado final.
Homenajes y traslado a Puerto Montt
Al finalizar el servicio religioso, se contempla un homenaje especial con un pie de cueca a la salida del templo, mientras el féretro inicia su recorrido.
El cortejo fúnebre se desplazará desde Puerto Varas con destino al cementerio Parque La Esperanza, ubicado en la ciudad de Puerto Montt.
En dicho campo santo se realizarán los honores reglamentarios para proceder a la sepultura del sargento, quien se convierte en un nuevo símbolo de la institución.
La presencia del primer mandatario en la zona busca ratificar el respaldo gubernamental a la labor policial en un momento de alta conmoción para la región y el país.









