10 cambios en la “U” a 10 años de la Copa Sudamericana

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Apenas un semestre después de ganar la Copa Sudamericana, la Universidad de Chile, dirigida por Jorge Sampaoli, llegó a semifinales de la Libertadores, siendo superado con amplitud por Boca Juniors, luego de haberse desprendido de algunas de las figuras de la conquista del 14 de diciembre de 2011. Luego de la partida del entrenador con destino a la Selección, el equipo se desarmó y, sistemáticamente, se despotenció, al punto de llegar a que en las tres últimas temporadas fue protagonista de la lucha por evitar el descenso.

Si hace una década la presencia de jugadores azules en la selección chilena era numerosa, sobre todo tras la llegada de Sampaoli en reemplazo de Claudio Borghi a la banca de la “Roja”, hoy es prácticamente un accidente que haya algún “laico” en las nóminas eliminatorias. Con suerte figura alguno en los microciclos.

Si apenas conseguido el título sudamericano la “U” anunciaba la venta de “Edu” Vargas al Napoli por casi 15 millones de dólares, para luego seguir con Marcelo Díaz, Charles Aránguiz o Gustavo Canales, luego de eso la “U” sólo anota como grandes transferencias a Ángelo Araos, en 2018, y al juvenil Luis Rojas, el año pasado.

Vinculado al punto anterior, tras el glorioso ciclo de Sampaoli, Azul Azul había conseguido ahorrar una importante suma de dinero (algo así como 15 millones de dólares) para invertirlos en la construcción de un estadio. Hoy, los nuevos controladores de la sociedad anónima afirman que hay casi ocho millones de la moneda norteamericana en deudas.

En la década transcurrida desde la consecución de la Sudamericana, Azul Azul ha cambiado tres veces de controladores. Tras la salida del grupo que encabezó Federico Valdés cuando se ganó la Copa y el tricampeonato, asumió José Yuraszeck, a quien le compró su participación Carlos Heller, quien se la vendió a un grupo inversor, cuyos capitalistas se mantienen en el anonimato, dejando todo en manos de un silente Michael Clark.

Azul Azul, sociedad anónima deportiva que tiene la concesión de la “U”, también ha vivido una montaña rusa en esta década. Tras ganar la Sudamericana, las acciones subieron sistemáticamente desde más de mil pesos por papel, llegando a un peak de $1.957 en mayo de 2012, para la semifinal de la Libertadores. Hasta mediados de 2016, el precio se mantuvo estable en torno a los $1.150, pero hoy apenas vale $580 cada acción.

Para los “años dorados” de la historia reciente, el gobierno corporativo del club era claro, con dirigentes y voceros visibles. Entremedio, con Carlos Heller en la propiedad, esa línea se mantuvo, aunque se fue disipando por las irregulares campañas. Hoy, los desconocidos propietarios de la concesionaria dejan todo en manos del director ejecutivo, Cristián Aubert, quien tampoco es muy dado a hablar.

Alentados por el reglamento, que fuerza a los equipos a utilizar un Sub 21 en la mitad de los minutos del torneo, además de las restricciones presupuestarias, hoy la “U” ha comenzado a echar mano a sus divisiones inferiores, con apariciones interesantes como las de Marcelo Morales o Simón Contreras, lo que ocurrió poco y nada en la “época dorada” de Sampaoli, con quien sólo explotó Ángelo Henríquez.

Si bien es cierto que con el brillante equipo de Sampaoli la “U” tampoco pudo cortar la racha de derrotas azules en el estadio Monumental, hace una década los “laicos” se las arreglaban para asegurar los clásicos en casa y dar pelea como visita. En temporadas recientes, en cambio, los reveses ante Colo Colo y Universidad Católica abundan, con excepcionales triunfos, que confirman la regla.

Azul Azul se hizo cargo de la “U” en 2007. Hasta la salida de Sampaoli, en 2012, hubo cinco DT en ese lustro: Salah, Markarián, Basualdo, Pelusso y el “Sabio de Casilda”. Uno por temporada, podría decirse. Luego, en nueve años, ha habido 12, que en realidad son 14: Franco, Figueroa, Lasarte, Beccacece, Castañeda, Hoyos, Kudelka, Arias, Caputto, Dudamel y dos interinos que estuvieron, ambos, en dos períodos diferentes, Romero y Valencia.

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