A través de una carta enviada a Radio Sago, Osvaldo Pradines, lonco y primer mayor de las Comunidades Lepuneras de Carimallín y Maihue, lamentó las muertes en medio del trágico ritual de sanación llevado a cabo durante la jornada del 19 de agosto, en el río Pilmaiquén, comuna de Río Bueno.

Para Pradines, «son hechos que nunca debieron haber puesto en riesgo la seguridad de quienes participaron.»

Sobre el rol de la machi Millaray Huichalaf, indicó que ella no es reconocida como líder espiritual por la comunidad lepunera y que nunca debió permitir un acto tan irresponsables, meno, dijo el lonco y primer mayor, cuando la menor de edad tenía movilidad reducida.

«¿Cómo alguien que se presenta como autoridad ancestral y espiritual del Río Pilmaiquen -que no es reconocida por nuestras creencias lepuneras-, no previó que esa corriente podía arrastrar a una niña con movilidad reducida?», dice el comunicado.

Por último, Padrines comentó que «nuestros ríos no se vulneran ni se subestiman, se respetan.»