Esta mañana, la Corte de Valdivia rechazó la apelación de la Fiscalía Regional de Los Ríos y confirmó la medida cautelar de arresto domiciliario total para dos de los tres hijos de Julia Chuñil, quienes se encuentran imputados por parricidio y robo con violencia.

Se trata de Pablo San Martín y Jeannette Troncoso, quienes además quedaron sujetos a la medida de arraigo nacional.

De esta forma, de los cuatro imputados en la causa, solo uno se encuentra en prisión preventiva y es Javier Troncoso, que sería el autor material del crimen de Chuñil, según expuso el Ministerio Público en la audiencia de formalización.

En tanto, el exyerno de la víctima quedó bajo el régimen de arresto domiciliario nocturno, luego de ser acusado por el ente persecutor de homicidio calificado en calidad de encubridor y robo con violencia frustrado.

Los hechos

Según reveló el Ministerio Público en la audiencia de formalización, el hecho ocurrió el 8 de noviembre, cuando Javier Troncoso Chuñil arribó a la vivienda en estado de ebriedad y ofuscado.

Luego, el imputado se dirigió hasta la vivienda de un hombre de 90 años, quien también residía en el terreno, con el objetivo de robarle una pensión de aproximadamente $212 mil.

Javier Troncoso Chuñil, expuso la Fiscalía, golpeó con los puños al hombre, además de que lo intimidó poniéndole un cuchillo en el cuello.

En ese contexto, Julia Chuñil habría intervenido en el delito, por lo que comenzó un forcejeo entre ambos. Julia Chuñil le habría quitado el arma blanca al hombre, sin embargo, el episodio violento escaló al punto en que Javier Troncoso ahorcó a su propia madre, concretando el delito de homicidio.

En paralelo, el resto de los acusados observó ambos delitos, sin intervenir en ninguno de ellos. Pablo San Martín habría colaborado con Javier Trocoso en ocultar el cuerpo de Julia Chuñil.

El ex yerno de Julia habría realizado maniobras para encubrir los delitos. En tanto, Jeannette Troncoso habría denunciado la presunta desgracia de su madre el 10 de noviembre, es decir, dos días después de los hechos.

Los imputados vendieron el patrimonio de Julia Chuñil, repartiéndose las ganancias entre ellos. Julia Chuñil había dicho en un culto religioso que la vida en su casa era un «infierno» y, semanas antes de su deceso, transmitió ser víctima de violencia por parte de su hijo Javier Troncoso.

Fuente: Emol.com