Un menor de edad de 16 años fue baleado el pasado sábado y permanece grave en el Hospital de Puerto Montt. El sospechoso de 19 años se presentó ante la PDI, quedando apercibido.

Una denuncia por presunta negligencia marca las horas críticas de un adolescente de 16 años, quien permanece en riesgo vital tras ser baleado en la costanera de Llanquihue.

Pese a que el presunto autor del disparo —un joven de 19 años— se entregó voluntariamente en un cuartel de la PDI, la Fiscalía dispuso su libertad inmediata por falta de antecedentes en el sistema, desatando la indignación de la familia de la víctima.

El hecho de sangre ocurrió la tarde del pasado sábado 17 de enero, alrededor de las 20:30 horas. Sin embargo, la controversia judicial se detonó horas más tarde. Según el relato de la madre del afectado, J.V B., el padre del agresor llevó a su hijo hasta las dependencias de la Policía de Investigaciones (PDI) en Puerto Varas para ponerlo a disposición de la justicia.

No obstante, y por razones que son materia de investigación, el Ministerio Público determinó que el sujeto quedara apercibido y en libertad ese mismo día, sin pasar a control de detención, pese a que la causa es indagada preliminarmente como homicidio frustrado.
La madre de la víctima apunta a una grave falla administrativa en la cadena de custodia de la información entre las policías y el ente persecutor.

Según su testimonio, tras el ataque armado, Carabineros tomó una declaración inicial. Sin embargo, al acudir a la Fiscalía de Puerto Varas el pasado lunes 19 de enero para conocer el estado de la causa, le informaron que no existía registro alguno del procedimiento.

“El mismo día sábado 17, el padre (del sospechoso) lo lleva a la PDI de Puerto Varas, y allí lo dejan libre”, explicó la mujer, agregando que en Fiscalía le indicaron que no tenían antecedentes del parte policial en el sistema informático, lo que habría impedido validar la flagrancia o solicitar medidas cautelares inmediatas.

“¿Qué más investigación quieren? Mi hijo está al borde de la muerte en una cama, mientras la persona que hizo el disparo está libre. No quiero venganza, quiero justicia y que pague con cárcel”, sentenció la denunciante, quien asegura poseer pruebas y testigos presenciales.
Mientras se esclarece la trama judicial que permitió la libertad del imputado, la víctima enfrenta un escenario clínico crítico. Tras ser derivado de urgencia desde Llanquihue, fue sometido a una cirugía de más de cinco horas en el Hospital de Puerto Montt.

El impacto de bala, recibido en la zona abdominal, provocó un severo compromiso del páncreas. Actualmente, el menor se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), “estable dentro de su gravedad” y con pronóstico reservado. “El doctor me dijo que tenía que pedirle a Dios por un milagro para que mi hijo quede vivo”, relató la madre.

la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI continúa con las diligencias para establecer la dinámica del ataque, mientras la familia esperaba reunirse ayer con el fiscal a cargo para exigir explicaciones sobre el procedimiento que hoy mantiene al único sospechoso confeso libre.

Fuente: Soy Chile / Puerto Montt