El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, entró en el debate por la contratación de trabajadores extranjeros en Chile, respondiendo a parlamentarios sobre el proyecto de ley que busca restringir la presencia de migrantes en las empresas. «Tenemos que abordar esto de forma objetiva y técnica, dejar el populismo a un lado. Necesitamos a todos los chilenos trabajando en el campo, pero no podemos realizar la cosecha de productos solo con la fuerza laboral nacional», afirmó Walker en entrevista con El Rancaguino TV.
En contexto, actualmente, el artículo 19 del Código del Trabajo exige que al menos el 85% de los trabajadores en firmas con más de 25 empleados sean chilenos. Sin embargo, la iniciativa presentada por Yovana Ahumada (PSC) pretende endurecer la norma, obligando a todas las empresas —sin importar su tamaño— a contar con un porcentaje mínimo de trabajadores nacionales y trasladar el cálculo desde el nivel nacional al regional. Además, impediría que sucursales operen sin empleados chilenos y fijaría multas de hasta 400 UTM por incumplimiento.
La mano de obra extranjera no es competencia
Así, Walker sostuvo que la agricultura está creciendo más que la economía nacional y enfrenta una escasez estructural de trabajadores chilenos, producto del envejecimiento de la población y la baja disposición a trabajar en el campo. Como ejemplo, mencionó la cosecha de cerezas: «Nosotros no podríamos exportar si no tuviéramos mano de obra extranjera. Necesitábamos 300 mil personas. ¿Tenemos en Chile 300 mil trabajadores disponibles? No los tenemos».
El dirigente agregó que los chilenos suelen ocupar labores calificadas, mientras que los trabajos temporales y físicamente exigentes, como las cosechas, dependen en gran parte de trabajadores extranjeros. «La fuerza laboral nacional no da abasto para abordar las labores agrícolas y la fuerza laboral extranjera es un complemento.
Prácticamente todos los trabajos muy calificados están siendo abordados por chilenos y los que requieren menos habilidades técnicas por extranjeros», dijo. Como solución, el dirigente gremial planteó que no se debe restringir la contratación, sino regularizarla mediante visas de trabajo.
Afirmó que el Servicio Nacional de Migraciones ha reducido los tiempos de tramitación —de cerca de un año a unos 15 días— permitiendo avanzar hacia un sistema de contratación formal por temporada. «Necesitamos inmigración ordenada, segura y regular», señaló, agregando que sin trabajadores extranjeros Chile no podría sostener exportaciones agrícolas por US$13.500 millones. Agregando que «hay gente que vino a aportar en agricultura, cuidado de adultos mayores, restaurantes o salud. Debemos distinguir eso de la delincuencia».
Fuente: Emol.com









