Un duro golpe al bolsillo de los automovilistas se concretará a partir de este jueves, luego de que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, confirmara una importante alza en el precio de los combustibles en el país.

El escenario se explica por la incertidumbre internacional generada por la guerra en Medio Oriente y el bloqueo iraní en el estrecho de Ormuz. Según detalló el jefe de la billetera fiscal, la gasolina de 93 octanos subirá $370 por litro, mientras que el diésel experimentará un incremento de entre $570 y $580 por litro. Además, se advirtió que la bencina de 97 octanos tendrá un alza aún mayor que la de 93.

En términos prácticos, este incremento del 54% significará que llenar un estanque promedio de 50 litros costará cerca de $18.500 adicionales.

El ministro Quiroz reconoció la magnitud del ajuste, señalando que le «habría encantado heredar otra situación», pero recalcó que su rol es velar por las finanzas públicas y no «ser popular».

¿Qué pasará en regiones?

Para hacer frente a este escenario, el Gobierno presentó un paquete de siete medidas. Algunas de ellas entrarán en vigencia inmediata mediante decreto presidencial, mientras que otras deberán ser tramitadas en el Parlamento.

Las medidas anunciadas incluyen recursos espejo para el transporte en Regiones, pues si bien se anunció el congelamiento de la tarifa del transporte público en la Región Metropolitana hasta el 31 de diciembre de 2026, el Gobierno aseguró que se utilizará la fórmula espejo para disponer de financiamiento en el resto del país. Con esto, cada gobernador regional deberá evaluar cómo utilizar estos recursos para mitigar el impacto en la locomoción colectiva local.

A ello se suma el congelamiento del precio de la parafina, pues el valor del kerosene retrocederá a los niveles que tenía en febrero de este año, garantizando que no supere la barrera de los $1.000 durante todo el otoño e invierno.

Además se entregará una subvención de $100.000 mensuales a taxis y colectivos por un periodo de hasta seis meses y Banco Estado dispondrá de una línea de financiamiento preferencial para que taxis y colectivos puedan renovar sus flotas a vehículos eléctricos.

Tras los anuncios, se esperan las primeras reacciones desde el mundo político y parlamentario para evaluar la tramitación de las iniciativas legales requeridas para la aplicación de estas medidas.