Una emergencia sanitaria obligó a evacuar el establecimiento educacional luego de que un grupo de jóvenes presentara cuadros de náuseas y vómitos. La comunidad escolar denuncia graves irregularidades en los procesos de sanitización y fallas en la infraestructura básica.

Cinco estudiantes del Liceo Politécnico de Castro fueron derivados de urgencia al hospital local este martes tras presentar malestares físicos provocados por fuertes olores al interior del recinto. El hecho motivó la suspensión inmediata de las clases y la evacuación de todo el estudiantado a las 11:30 horas.

Los afectados, pertenecientes principalmente a las áreas de hotelería y enfermería, presentaron síntomas de cefaleas, náuseas y vómitos durante las primeras horas de la jornada escolar. Ante la persistencia de los síntomas, se determinó su traslado inmediato al servicio de urgencia del Hospital de Castro para su evaluación médica.

Fallas en sanitización y presencia de plagas

La crisis sanitaria se habría originado tras un proceso de sanitización y desratización realizado durante el fin de semana para combatir plagas de roedores y palomas. Según denunciaron representantes docentes, el procedimiento se ejecutó sin los tiempos necesarios para una ventilación adecuada antes del retorno de los alumnos.

«Cinco estudiantes fueron derivados a los servicios de urgencia por un tema de dolores de cabeza, náuseas y vómitos», confirmó Eva María Maldonado, representante de los profesores ante el Consejo Escolar. La docente calificó la situación como grave y cuestionó la forma en que se han gestionado los arreglos en los espacios educativos.

A los residuos de productos químicos se sumó el colapso de bombas de alcantarillado en el sector del internado, lo que generó emanaciones adicionales de desechos orgánicos. Los apoderados también alertaron sobre la presencia de aves carroñeras en el perímetro del liceo, lo que agrava el foco de insalubridad.

Calderas sin certificación y crisis de gestión

Otro punto crítico denunciado por la comunidad es el funcionamiento de las calderas del establecimiento, las cuales carecen de la certificación técnica obligatoria para operar. Pese a existir una prohibición transitoria de la autoridad sanitaria, los equipos habrían sido encendidos durante la mañana sin resguardos.

«Sabemos que el Politécnico ha enviado correo tras correo y nunca tienen una respuesta a tiempo del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Chiloé», señaló María Soledad Hernández, del Centro General de Padres. La dirigenta criticó la demora en las soluciones, asegurando que la gestión del sostenedor «deja mucho que desear».

Incertidumbre por el retorno a las aulas

Durante el mediodía se llevó a cabo una reunión de emergencia entre el equipo directivo, profesores, asistentes, padres y representantes del SLEP Chiloé. El objetivo de la mesa técnica es evaluar las condiciones sanitarias mínimas para decidir la continuidad del calendario escolar.

La comunidad educativa se mantiene a la espera de una resolución oficial sobre si se retomarán las clases este miércoles o si se extenderá la suspensión para garantizar la seguridad de los jóvenes. Los padres enfatizaron que no enviarán a sus hijos al liceo mientras persista la incertidumbre sobre los riesgos para la salud.

Se espera que las autoridades del SLEP Chiloé entreguen un informe detallado sobre las medidas de mitigación y la regularización de la infraestructura en las próximas horas.