Durante la presente edición de Chilelácteo 2026, Giorgia White fue reconocida con el prestigioso premio «Productor del Año» en la Noche de Oro gala oficial y ceremonia de premiación del sector lechero nacional, organizada por Infortambo y Fedeleche.

En un emotivo discurso al recibir su distinción en el Hotel Sonesta, en el marco del evento Chilelácteo 2026, Georgia White reflexionó sobre su drástico cambio de vida, recordando que hace apenas dos años trabajaba sentada en un cubículo en Londres, Inglaterra, por lo que este reconocimiento en el rubro agrícola le parece «una locura».

Lejos de atribuirse el mérito de forma individual, la galardonada compartió el premio con todo su equipo en la lechería «Dos Kiwis» y rindió un especial homenaje a sus padres, quienes acaban de cumplir 25 años en Chile dedicados a esta labor.

«Ellos me han enseñado absolutamente todo lo que sé […] y yo he tenido el gran privilegio de aprender de su experiencia, su esfuerzo y su enorme pasión por este trabajo», expresó emocionada. Además, extendió sus agradecimientos a su pareja, a sus asesores y a sus compañeros del directorio de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (SAGO A.G.) por el apoyo incondicional en este camino.

Uno de los puntos centrales de su intervención fue el orgullo de representar a nuevos grupos dentro de la industria: «Lo que me hace más feliz ahora es poder representar a los jóvenes y a las mujeres que forman parte de nuestro sector». White enfatizó que las nuevas generaciones tienen la significativa oportunidad de construir sobre el legado de quienes los antecedieron, augurando un futuro inmenso para la agricultura y la producción lechera nacional.

Asimismo, la productora hizo un llamado a la industria para acercar el mundo rural a la sociedad, recordando que «nada comienza en una góndola de supermercado como muchos creen». Subrayó que es responsabilidad del sector «enamorar al consumidor del campo» y demostrar que Chile tiene la capacidad de producir alimentos de clase mundial y agregar valor. Para ella, la producción de un alimento esencial que llega a la mesa de casi todas las familias del mundo no solo es una responsabilidad enorme, sino también el trabajo más noble y el «privilegio de su vida».

Prometiendo ser una buena embajadora de la industria lechera para que más personas conozcan el esfuerzo que hay detrás de este rubro, White concluyó su discurso proyectando un mensaje de optimismo: «Si en menos de dos años he podido descubrir lo increíble que es el rubro lechero en Chile, imagínense lo que podemos lograr juntos en los próximos 20».