El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó este viernes que la inflación en Chile anotó un alza mensual de 0,1% durante julio de 2026. Esta cifra se alineó con las proyecciones del mercado y ocurre tras el registro nulo (0%) reportado en junio.

Con este resultado, la inflación acumulada en lo que va del presente año llegó al 2,9%. Sin embargo, el dato más relevante es la caída de la inflación anual, que pasó de un 4,3% en junio a un 3,5% en julio.

Este descenso sitúa al indicador cada vez más cerca de la meta de convergencia del 3% establecida por el Banco Central. Según el reporte oficial, diez de las trece divisiones de la canasta incidieron positivamente en el mes.

Alimentos y servicios básicos al alza

La división de alimentos y bebidas no alcohólicas fue uno de los factores que más presionó el índice al alza, con un incremento mensual del 0,7%. Dentro de esta categoría, destacaron las hortalizas y legumbres con un salto del 2,6%.

Otros productos con incrementos significativos fueron las frutas de estación, que subieron un 6,6%, y las bebidas gaseosas, que anotaron un 3,6%. En total, 51 de los 81 productos de esta división subieron de precio.

Por su parte, la división de vivienda y servicios básicos también registró un alza del 0,7%. Este resultado fue impulsado principalmente por el suministro de electricidad, que aumentó un 2,4% en el mes.

Combustibles moderan el resultado final

El impacto de las alzas fue moderado por la división de transporte, cuyos precios retrocedieron un 3,5% en julio. Esta caída fue la principal fuerza que evitó un incremento mayor del IPC mensual.

El descenso en transporte se explicó por la baja en los combustibles para vehículos personales, que cayeron un 9,2%. Específicamente, la gasolina bajó un 8,5% y el petróleo diésel un 13,5%.

Asimismo, el transporte aéreo de pasajeros contribuyó a la tendencia a la baja con una disminución de precios del 9,4%. Estos retrocesos fueron clave para contener el avance inflacionario durante el periodo.

Las cifras del INE confirman un escenario de normalización de precios en la economía nacional de cara al cierre del segundo semestre.