Desde el pasado 10 de agosto, el coronel en retiro de Carabineros Gustavo Harcha lidera la gerencia de la ONG Campo Seguro. El exdirector nacional del Laboratorio de Criminalística (Labocar) asume el desafío de rediseñar las estrategias de seguridad en los sectores rurales del sur de Chile.

La organización, constituida formalmente en 2023, está integrada por cinco gremios clave del sector agropecuario. Estos corresponden a Saval y Aproval, en la Región de Los Ríos, junto a Agrollanquihue, Aproleche Osorno y la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (Sago).

La incorporación de Harcha busca dar respuesta a la evolución de los delitos en el campo. «Estamos tratando de llegar desde el piso hacia arriba para después empujar aspectos legislativos, operativos y de seguridad», señaló el nuevo gerente a Radio Sago.

Nuevas amenazas y brecha digital

La gestión de la ONG abordará fenómenos delictivos tradicionales, como las usurpaciones en comunas como Frutillar y Máfil, y el abigeato. Sin embargo, el diagnóstico actual de la entidad advierte sobre nuevas amenazas que afectan la continuidad productiva.

Entre estos nuevos delitos destaca el robo de cables y transformadores eléctricos, que paraliza el funcionamiento de lecherías y faenas. A esto se suman problemas de conectividad digital que dificultan las denuncias oportunas en las policías.

Harcha enfatizó la importancia de denunciar para georreferenciar los delitos. «Si no hay denunciabilidad, las policías no pueden focalizar sus servicios en los días y la hora donde se están produciendo los delitos», explicó el ejecutivo.

Tecnología y juntas de vigilancia

La estrategia de seguridad de la ONG se estructurará bajo tres ejes de acción específicos. El primero se enfoca en la seguridad preventiva e innovación tecnológica dentro de los predios.

El plan contempla potenciar herramientas de vigilancia electrónica, botones de pánico e intercomunicadores en los campos. No obstante, Harcha aclaró que la tecnología requiere protocolos claros y capacitación vecinal para ser efectiva.

Para ello, la gerencia buscará reactivar y capacitar a las juntas de vigilancia rural ya constituidas. El objetivo es replicar las buenas prácticas de comunas con resultados exitosos, como Los Muermos.

Alianzas locales e incidencia legislativa

El segundo eje apunta al fortalecimiento de la gestión local y las alianzas con los municipios rurales. Se promoverá el uso del convenio OS14 de Carabineros para realizar patrullajes mixtos con inspectores municipales en zonas agrícolas.

Finalmente, el tercer pilar se centrará en la incidencia política y el monitoreo legislativo. La organización busca que las nuevas leyes de seguridad e iniciativas del Congreso incorporen la realidad y necesidades del agro.

El nuevo gerente iniciará un despliegue en terreno para reunirse con agricultores afectados por la delincuencia. La meta es revisar causas judiciales y coordinar acciones directamente con las fiscalías y policías locales.