Durante la última sesión plenaria del Consejo Regional de Los Lagos, el consejero regional por la provincia de Chiloé y presidente de la Comisión de Medio Ambiente, Javier Cabello, manifestó su preocupación por la demora en la ejecución del Programa de Control Comunitario del Visón Americano en Chiloé, iniciativa aprobada por el CORE durante febrero de este año por más de $452 millones.
El programa, liderado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y financiado con recursos FNDR, busca abordar la presencia de esta especie exótica invasora en el Archipiélago, considerando su impacto tanto en la biodiversidad como en las actividades de pequeños productores rurales. La iniciativa contempla una ejecución de 28 meses y beneficiaría a más de mil productores de la provincia.
Cabello señaló que la situación continúa generando preocupación entre las comunidades de Chiloé, especialmente considerando el período de reproducción de la especie.
“Es un proyecto que todavía no ha pasado Contraloría y la gente sigue estando preocupada, sigue recibiendo ataques de los visones. En esta época, en primavera, los visones se reproducen, por lo tanto, en un par de meses más vamos a tener una nueva camada de visones y, obviamente, van a haber muchos más ataques de los que hemos tenido ahora”, sostuvo.
El consejero regional explicó que su solicitud apunta principalmente a conocer el estado de la iniciativa y entregar una respuesta a las comunidades que han planteado reiteradamente esta preocupación. “Es para darle respuesta a la gente, precisamente, de saber en qué está el proyecto del visón, que puedan tener claridad y certeza de si finalmente se va a contar con ese programa o no. Esa es la inquietud de mucha gente de Chiloé que se comunica constantemente con nosotros”, agregó.
Desde la División de Fomento e Industrias del Gobierno Regional (DIFOI) se explicó que la iniciativa fue observada por la Contraloría Regional debido a una objeción relacionada con la posibilidad de financiar el programa a través del Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo (FRPD) por su orientación productiva.
La división sostuvo que existe la convicción de que el programa sí posee un componente productivo, principalmente por su foco en la protección de pequeños productores, particularmente quienes desarrollan actividades vinculadas a la producción de aves, frente a los efectos provocados por el visón americano.
En ese sentido, desde la DIFOI señalaron que se está trabajando junto al SAG en una respuesta a Contraloría que permita fundamentar esta orientación. Para ello, el SAG elaboró un informe que será remitido al organismo contralor y que será complementado con un informe preparado por la propia División de Fomento e Industrias.
Desde la división también se enfatizó que el programa es una iniciativa del SAG, y no del Ministerio del Medio Ambiente ni del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), precisamente por su vínculo con la protección de una actividad productiva frente a una especie introducida.
Finalmente, el Gobierno Regional precisó que la posibilidad de ejecutar el programa durante este año dependerá del pronunciamiento de la Contraloría. Mientras tanto, el SAG y la DIFOI continuarán trabajando en los antecedentes que serán presentados al organismo contralor para respaldar la pertinencia del financiamiento.
De esta manera, la ejecución de los más de $452 millones aprobados por el CORE permanece pendiente del pronunciamiento de Contraloría, mientras las instituciones involucradas buscan entregar nuevos antecedentes que permitan destrabar la iniciativa y responder a la preocupación planteada por las comunidades de Chiloé.









