Patricia Navarro, presidenta de la junta de vecinos del sector, describió un complejo escenario marcado por la circulación constante de armamento y el avance del microtráfico.
La creciente inseguridad generada por el uso de armas de fuego y el tráfico de drogas mantiene en constante alerta a las familias del sector Rahue Alto Sur, en la comuna de Osorno.
Los habitantes de la población Carlos Condell señalan que los hechos de violencia y las balaceras son frecuentes, intensificándose de manera drástica durante los fines de semana.
Patricia Navarro, presidenta de la junta de vecinos del sector, describió un complejo escenario marcado por la circulación constante de armamento y el avance del microtráfico.
Balaceras cotidianas y llegada de drogas sintéticas
Según la dirigenta, el consumo y la venta de sustancias ilícitas se han expandido rápidamente, a lo que se suma, dijo, un notorio incremento en la deserción escolar, quienes se ven expuestos, agregó, al entorno delictivo y a drogas sintéticas de mayor potencia.
En materia operativa, Navarro manifestó que el personal de la Tercera Comisaría de Carabineros resulta insuficiente para cubrir las demandas del sector.
Además, la dirigenta sostuvo una postura crítica frente a la Policía de Investigaciones (PDI), señalando que los patrullajes de dicho organismo son prácticamente inexistentes en el territorio.
Frente a la escasez de dotación, la vocera respaldó la posibilidad de sumar efectivos militares para reforzar las labores de control e intervención en sectores vulnerables.
La representante sostuvo que se hace necesario una intervención o copamiento de gran escala, pidiendo a las autoridades tomar acciones que sean profundas para revertir el grave momento de inseguridad que vive este populoso sector de Osorno.









