Incumplimientos por parte de los becarios que se traducirían en deudas millonarias, más de 1.800 beneficiarios que no cumplieron con los acuerdos pactados y una concentración en la entrega de beneficios para quienes provienen de colegios privados y de algunas de las comunas con mayores ingresos. Entre otros hallazgos, esos son algunos de los resultados que arrojó una auditoría profunda al programa Becas Chile.
La investigación fue solicitada por la ministra de Ciencia Ximena Lincolao al asumir su mandato con el «objetivo de evaluar su funcionamiento, fortalecer sus mecanismos de control y asegurar el cumplimiento de los compromisos asociados al financiamiento estatal». Según datos del ministerio, contempló un estudio exhaustivo de más de 2 millones de datos, provenientes de 12 mil becas otorgadas entre 2008 (año en que comenzó el programa Becas Chile) y 2025.
En tanto, el jueves el ministro de Hacienda, Jorge Quiróz, mencionó que entre un 20% y un 30% de beneficiarios no cumplió con sus obligaciones y «le debe al país más de US$ 100 millones o una cifra más cercana a US$ 150 millones «‘que les vamos a cobrar'». Sin embargo, según la auditoría, la deuda sería de $100 mil millones asociados a incumplimientos por parte de los becarios. El 70% de ese monto corresponde a quienes no han acreditado su retorno al país, una obligación de este beneficio.









