El Gobierno del Presidente José Antonio Kast incorporó el fortalecimiento del cobro del Crédito con Aval del Estado (CAE) dentro de su agenda de “reconstrucción fiscal”, una serie de medidas que serán revisadas en el Congreso. La iniciativa surge en un contexto de fuerte aumento de la morosidad y de un explosivo crecimiento de la deuda acumulada del sistema.
Según datos de la Comisión Ingresa, más de 1,2 millones de personas han utilizado el CAE desde su creación en 2006. Al cierre de 2024, más de 444 mil egresados estaban morosos tras dejar de pagar tres o más cuotas, lo que equivale a más del 53% de los titulados. La cifra refleja un deterioro sostenido en el comportamiento de pago durante los últimos años.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, advirtió que la deuda total del CAE pasó de $500 mil millones en 2019 a cuatro billones de pesos en 2025, un incremento de ocho veces. Además, señaló que el cruce de información entre Tesorería, Impuestos Internos y otras entidades ha detectado casos de personas con altos ingresos que no están pagando su crédito.
Los análisis de la Comisión Ingresa también muestran diferencias marcadas entre egresados y desertores: mientras el 62% de los titulados mantiene algún grado de mora, entre quienes abandonaron sus estudios la morosidad es mayoritaria, con un 71% con garantía ejecutada. El Gobierno busca que estas cifras respalden su propuesta de endurecer los mecanismos de cobro y ordenar el sistema financiero asociado al CAE.









