Además del trigo, la industria panadera regional vigila de cerca los costos de los insumos energéticos. En la zona, un alto porcentaje de las panaderías utiliza el gas como principal combustible para sus hornos.

El precio internacional del trigo alcanzó un máximo de dos años al cotizar en 707,1 dólares -por contratos a futuo-. Pese a la preocupación por la inflación de los alimentos, gremios del sur descartaron un incremento inmediato en el valor del pan.

La inquietud surgió tras registrarse interrupciones en los embarques del Mar Negro y tensiones geopolíticas entre Rusia y Ucrania. Estos eventos externos encendieron las alarmas debido a que Chile importa habitualmente el 50% del trigo que consume.

Patricio Ampuero, presidente de la Cámara Regional de Comercio y productor panadero, transmitió tranquilidad a la población. El dirigente aseguró que el abastecimiento actual y los precios locales se mantendrán sin variaciones.

Ampuero enfatizó que los molinos locales cuentan con stock suficiente de harina para los meses venideros.

Sin embargo, para el dirigente gremial la preocupación de los panificadores se traslada a la futura temporada agrícola. Las intensas lluvias registradas en la zona central podrían afectar de manera severa las siembras nacionales.

Debido al adverso factor climático, es posible, dijo, que la producción chilena de trigo anote mínimos históricos este año, lo que obligaría a importar más, generando con ello un alza en la harina y por ende en el valor del pan.

Además del trigo, la industria panadera regional vigila de cerca los costos de los insumos energéticos. En la Región de Los Lagos, un alto porcentaje de las panaderías utiliza el gas como principal combustible para sus hornos.

Los incrementos en el valor del gas y otros combustibles representan variables de presión constante para los pequeños productores. No obstante, el gremio insistió en que estos elementos no justificarían un alza en el corto plazo.