Su presidenta, Susana Jiménez, afirmó que lo más probable es que el crecimiento de 2026 se ubique cerca del 2,5%, por debajo de las expectativas iniciales.

A minutos de que el Gobierno de José Antonio Kast comience, desde el gran empresariado comenzaron a delinear el tono de sus expectativas económicas para la nueva administración. En ese sentido, la presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, llamó a «moderar» las proyecciones de crecimiento para el primer año del nuevo ciclo político, advirtiendo que el escenario internacional se ha deteriorado y que las cuentas fiscales del país están más tensionadas de lo previsto.

En conversación con Radio Duna, la líder del principal gremio empresarial del país, sostuvo que si bien existe optimismo respecto de una agenda pro crecimiento, el contexto actual obliga a actuar con cautela. «Hay expectativas altas, eso lo demuestran los indicadores, pero también, poniendo una cuota de realismo, el escenario internacional se ha complicado bastante y las cuentas fiscales están más deterioradas de lo previsto», señaló. «Eso pone a la administración entrante en un escenario más difícil, por lo que las expectativas se van a tener que ir moderando», sostuvo, agregando que el débil desempeño de la actividad económica en el arranque del año también condiciona las proyecciones, por lo menos para el primer trimestre. En ese contexto, afirmó que lo más probable es que el crecimiento de 2026 se ubique cerca del 2,5%, por debajo de las aspiraciones iniciales de 3%.

Balance de Boric y Gobierno de Kast.

La presidenta de la CPC también realizó un balance crítico del desempeño económico durante la administración saliente de Gabriel Boric, señalando que el país tuvo un crecimiento limitado en los últimos cuatro años. «El balance es un poco amargo. El país creció poco en cuatro años y además hubo una situación laboral bastante compleja, a lo que se suma el deterioro de las cuentas fiscales», afirmó.

Respecto de las prioridades económicas para la administración entrante, Jiménez enfatizó que uno de los desafíos más urgentes será ordenar las cuentas públicas. Recordó que el propio Consejo Fiscal Autónomo ha advertido sobre una situación de «estrés fiscal», luego de que en los últimos meses se revelara que el balance fiscal era peor de lo que se estimaba inicialmente. «Reducir el gasto es un proceso difícil.

Hay que priorizar dónde es posible hacerlo sin afectar los servicios necesarios, pero es indispensable», afirmó. «Siempre va a ser duro tener que recortar gasto público, pero hay conciencia de que es absolutamente necesario», añadió. Sin embargo, subrayó que ese proceso debe avanzar en paralelo con medidas orientadas a impulsar el crecimiento económico, entre ellas desregulación, incentivos tributarios y facilitación de la inversión.

Fuente: Emol.com