El Servicio Agrícola y Ganadero activó protocolos de emergencia tras detectar el virus H5N1 en el sector de Piedra Azul. Autoridades regionales llaman a extremar medidas de bioseguridad en aves de traspatio.

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) confirmó el hallazgo del primer caso de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) subtipo H5N1 en la región de Los Lagos. El virus fue detectado en un ejemplar de cisne de cuello negro (Cygnus melancoryphus) localizado en el borde costero del sector Piedra Azul, en la comuna de Puerto Montt.

Tras la confirmación del Laboratorio Lo Aguirre del SAG, se activaron de inmediato los protocolos zoosanitarios para intensificar la vigilancia en el área afectada.

Las labores incluyen el monitoreo constante de aves silvestres, la recolección de ejemplares muertos y una comunicación directa de riesgo con la comunidad local.

Reforzar bioseguridad

Juan José Llantén, médico veterinario y jefe de campaña de Influenza Aviar del SAG Los Lagos, emitió un llamado urgente a todos los productores de la zona sur del país para reforzar de manera inmediata las medidas de bioseguridad en los planteles avícolas, con un énfasis crítico en la gestión de los gallineros.

Esta acción busca mitigar el riesgo de propagación de la enfermedad en la región, resguardando la producción local y la sanidad de las aves de traspatio.

Aislamiento de aves domésticas

El objetivo central de estas directrices de bioseguridad es establecer barreras efectivas que impidan el contacto físico entre las aves domésticas y las silvestres.

Según explicó el médico veterinario, este aislamiento es la medida de prevención más relevante para evitar que el virus ingrese a los sistemas productivos.

«Lo que buscan estas medidas es evitar el contacto entre las aves domésticas y las aves silvestres», señaló Llantén en su intervención.

Aves silvestres como reservorios

La preocupación del Servicio Agrícola y Ganadero radica en que las especies silvestres actúan como reservorios naturales de los virus de influenza.

Debido a su capacidad de desplazamiento, estas aves pueden portar el patógeno sin presentar síntomas evidentes, facilitando la dispersión del virus en el ambiente.

Por ello, el control estricto de los perímetros de crianza y el cierre adecuado de los gallineros se vuelven herramientas fundamentales de prevención.

Signos de alerta y canales de denuncia

Los síntomas sospechosos incluyen diarrea, decaimiento, coloración azulada en crestas o patas, plumaje erizado, descoordinación o muertes inusuales.

Las autoridades enfatizan no manipular aves muertas o enfermas y realizar la denuncia inmediata a través de los canales oficiales del SAG.

A nivel regional, se han habilitado los correos [email protected] y [email protected], además del teléfono +56 9 3253 8027.

Actualmente, un Centro de Operaciones (CO) regional gestiona la información epidemiológica en conjunto con SENAPRED, SERNAPESCA y el Ministerio de Salud.