Una compleja situación de conectividad afecta a más de un centenar de familias en la región. La Municipalidad de Frutillar ha iniciado gestiones de urgencia para resolver los problemas de transporte que enfrentan 120 estudiantes que deben viajar diariamente hasta la comuna de Puerto Octay para asistir a clases.

Esta problemática se origina por la falta de cupos en los establecimientos educacionales de Frutillar, lo que obliga a alumnos de enseñanza básica y media a matricularse en el Colegio San Vicente de Paul y en el Liceo Benjamín Muñoz Gamero, en la vecina comuna lacustre.

Los apoderados denunciaron ante las autoridades la baja frecuencia de los recorridos y la falta de coincidencia entre los horarios del transporte público y las jornadas escolares, lo que pone en riesgo la seguridad y la puntualidad de los menores.

Para abordar esta crisis, el alcalde Javier Arismendi sostuvo una reunión clave con el Seremi de Educación, Dalmiro Yáñez, y representantes del SLEP Llanquihue, para buscar soluciones concretas dijo el edil.

Tras este encuentro, se espera la articulación de medidas técnicas entre el Ministerio de Educación y Transportes para reforzar la conectividad escolar.