Desde la industria aseguradora se estima que solo en un 40% de los casos habría seguros contratados, para el caso de las viviendas.

El panorama en Biobío y Ñuble es desolador. Sectores como Lirquén y Punta de Parra quedaron en un 80% arrasados y cubiertas de escombros. Mientras otras también se han visto severamente afectadas, como Ránquil, que registra al menos 25 viviendas afectadas. Las autoridades ya hacen los cálculos. Ayer la contralora Dorothy Pérez, de hecho, advirtió en la comisión de Hacienda del Senado, que discute el reajuste al sector público, que la emergencia de los incendios podría dejar sin fondos el aumento salarial.

Mientras, Paula Benavides, del Consejo Fiscal Autónomo (CFA), volvió a levantar la voz por el panorama de estrechez fiscal. Benavides indicó que el aumento 3,4% en los salarios estaría desfinanciado en alrededor US$822 millones. Esto, dijo, forzaría al próximo gobierno a reasignar gastos para cubrir los recursos que faltan y vio riesgos de un mayor déficit fiscal. Comenzó a hablarse así sobre la pertinencia del aumento, considerando los recursos que se necesitarán.

Fuente: Emol.com