El recurso de protección se interpuso en contra del Servicio de Salud, Fonasa, Ministerio de salud y HBO, para lograr que se suministre un medicamento de alto valor, del cual todos los recurridos apelaron.
Pero, se produce una cadena de errores según la familia y la abogada, de lo que se informa en detalle a la presidenta de la Corte Suprema: Primero, la Sala habría sido integrada por un ministro inhabilitado, lo que por ley vuelve nulo todo lo actuado. Segundo, no se permitió alegar, pese a que se trataba de un caso de salud con riesgo vital. Tercero, la sentencia contiene fallas insólitas: identifica a personas que no son parte del caso, cita informes médicos inexistentes y describe una resolución que nunca ocurrió.
Para la familia, estos errores no solo vulneran el debido proceso: ponen en riesgo la vida de la afectada y obligan a acudir directamente a la presidenta de la Corte Suprema para corregir lo que califican como una injusticia inaceptable.
La paciente osornina sufre una hipertensión pulmonar crónica y se le debería suministrar el medicamento “Riociguat” cuyo costo es de más de cuatro millones de pesos la caja, una al mes. Adriana Rojas, hija del adulto mayor dijo a Radio SAGO que en la Corte de Apelaciones de Valdivia había quedado clara la protección de la vida de su madre.
Agrega que no se puede aplicar el criterio que se usa con el alza de las ISAPRES y estima que la Tercera Sala Constitucional de la Corte Suprema actúa con desidia.
El documento evidencia que la Tercera Sala habría incurrido en cinco tipos de errores graves, algunos de ellos incompatibles con el debido proceso, otros constitutivos de error judicial inexcusable, y otros contrarios a estándares internacionales obligatorios para Chile.
Por ello, la presentación ante la presidenta de la Corte Suprema se justificaría.









