• Mediante el implante de una bomba intratecal de alta tecnología, el equipo del HPM —en alianza colaborativa con especialistas de UC CHRISTUS – brindó una solución analgésica de vanguardia a una paciente de Maullín.
  • El procedimiento permite controlar dolores severos con dosis mínimas de fármacos, evitando traslados a otros centros y marcando un precedente fundamental en el desarrollo del futuro Centro del Cáncer institucional.

Un trascendental avance en materia de calidad de vida, humanización y equidad en la atención pública de salud se concretó en las dependencias del Hospital Puerto Montt. Por primera vez en la historia del recinto asistencial y de la Región de Los Lagos, un equipo médico multidisciplinario implantó con éxito una bomba intratecal de analgesia a una paciente de 46 años aquejada por un dolor crónico oncológico de alta complejidad.

La intervención quirúrgica representa la llegada del denominado «cuarto escalón» en la escala del tratamiento del dolor. Este procedimiento está destinado específicamente a aquellos pacientes oncológicos cuyo dolor es de tipo mixto y refractario; es decir, que no responde favorablemente a los esquemas de medicamentos orales convencionales o que sufren severos efectos secundarios producto de las altas dosis de analgésicos.

¿En qué consiste la cirugía y a quiénes beneficia?

Técnicamente, el procedimiento consiste en la colocación de un catéter en el espacio intratecal (alrededor de la médula espinal), conectado a un dispositivo subcutáneo similar a un marcapasos. Esta bomba administra dosis microscópicas de fármacos analgésicos directamente en el líquido cefalorraquídeo.

Al actuar de forma directa sobre el sistema nervioso, el dispositivo logra un control analgésico superior utilizando una fracción mínima de las dosis requeridas por vía oral. Esto reduce drásticamente efectos adversos debilitantes como la sedación profunda o los trastornos digestivos severos, permitiendo que el paciente recupere su funcionalidad diaria.

El Dr. Omar Herrera Campos, anestesiólogo y coordinador del Policlínico de Dolor Crónico del HPM, lideró la gestión y ejecución del procedimiento. «Esta técnica está indicada en casos muy específicos donde el dolor es de muy difícil manejo. El dispositivo se programa y monitorea mediante telemetría externa y se recarga de forma subcutánea. Lo principal que logramos es disminuir significativamente las dosis masivas de opioides orales y sus efectos adversos, devolviéndole el bienestar al paciente. Es la primera vez que implantamos un dispositivo de esta naturaleza en Puerto Montt, lo que refleja un crecimiento exponencial en nuestras técnicas intervencionistas», destacó el especialista.

Alianza académica y médica: Alta especialización a kilómetros del hogar

La concreción de este hito fue posible gracias a una alianza estratégica de cooperación entre el Hospital Puerto Montt y UC CHRISTUS. Especialistas UC CHRISTUS —entre ellos el neurocirujano Dr. De la Maza y el anestesiólogo Dr. Eduardo Vega— viajaron hasta la capital regional para trabajar a la par con el equipo local en pabellón.

El Dr. Eduardo Vega, anestesiólogo especialista en dolor de UC CHRISTUS, resaltó el valor de esta colaboración descentralizadora: «Esta es una primera instancia de trabajo conjunto en terreno y considero que es una colaboración fundamental para potenciar el manejo multidisciplinario del dolor oncológico. Es un primer puntapié no solo para venir a Puerto Montt, sino para consolidar el acceso a terapias avanzadas e individualizadas en regiones. La infraestructura y equipamiento de los pabellones del Hospital Puerto Montt son excelentes».

Por su parte, la Dra. Valentina Vera Díaz, jefa de la Unidad de Cuidados Paliativos y jefa (s) del Centro del Cáncer del HPM, enfatizó el impacto que tiene evitar el desarraigo territorial de las familias: «Estos procedimientos no están en las canastas GES tradicionales ni son de fácil derivación a otros centros. Acercar estas técnicas de alta complejidad a nuestra región cambia drásticamente la historia clínica. Cuando controlamos el dolor de manera efectiva, no solo devolvemos dignidad a la persona y a su entorno familiar, sino que también permitimos que el paciente pueda tolerar y continuar con sus tratamientos de quimioterapia o radioterapia».

Un alivio transformador desde Maullín

Detrás del logro tecnológico y quirúrgico se encuentra la historia de Ximena del Rosario Paredes Paredes, paciente de 46 años proveniente de la comuna de Maullín. Tras enfrentar una agresiva recaída de su enfermedad, el dolor constante le impedía llevar una vida normal.

«Me siento muy contenta y le pido a Dios que todo salga bien. Hay días en que no podía ni dormir a causa del dolor tan fuerte. Ha sido un proceso muy agotador con las quimios y radioterapias. Que médicos especialistas hayan venido desde Santiago a trabajar con los doctores de acá para hacerme esta operación tan importante cerca de mi casa es algo que agradezco profundamente; significa muchísimo para mi vida», expresó Ximena minutos antes de ingresar a pabellón.