Marlene Manquemilla, madre del sargento Javier Figueroa, criticó la tardanza de los peritajes realizados ayer miércoles y denunció que la persecutora evitó contactarse con la familia

A 11 semanas del fallecimiento del sargento primero Javier Figueroa en Puerto Varas, su madre, Marlene Manquemilla, solicitó formalmente cambiar a la fiscal a cargo del caso Nathalie Yonsson, tras la jornada de nuevos peritajes en el sector de la línea férrea, marcados por la molestia de los familiares ante la falta de comunicación oficial por parte del Ministerio Público.

Durante la jornada de ayer miércoles 27 de mayo, personal de la PDI y el Labocar de Carabineros desplegaron un operativo en el sitio donde fue hallado el uniformado el pasado 11 de marzo. La diligencia contó con el apoyo de un can adiestrado en balística traído desde Santiago para buscar evidencia residual en el terreno.

Críticas por falta de transparencia

Marlene Manquemilla aseguró que la familia no fue notificada del procedimiento y que debieron enterarse de las diligencias a través de los medios de comunicación. «Nosotros siempre nos estamos enterando por la televisión, por eso nos da lata, porque supuestamente esto tenían que haberlo avisado a la familia», cuestionó.

La madre del sargento llegó hasta el lugar de los peritajes con la intención de entrevistarse con la fiscal a cargo del caso para conocer los avances de la causa. No obstante, denunció que la autoridad salió del recinto por un acceso alternativo para evitar el encuentro con los familiares que esperaban en el exterior.

«Yo la esperé y no salió por ahí, salió por otro lado. No entiendo por qué la fiscal se anda escondiendo», expresó Manquemilla, calificando la respuesta institucional como «muy tardía». Ante esta situación, pidió que los organismos pertinentes «hagan bien su trabajo» y se proceda a una renovación en la conducción de la indagatoria.

Solicitud formal de remoción

Debido a lo que consideran una gestión deficiente y falta de empatía, la familia anunció que enviará una carta al fiscal regional para exigir el cambio de la persecutora. «Yo quiero la verdad, que no estén tapando cosas que ellos saben», manifestó en relación al rol que ha desempeñado la fiscalía hasta la fecha.

La familia cuestiona además la filtración de información que sugería inicialmente un suicidio, una teoría que la madre del uniformado rechaza categóricamente. Según su testimonio, la ubicación del impacto de bala y la ausencia de mensajes de despedida contradicen la versión de una muerte autoinfligida.

Dudas sobre la versión oficial

«Mi hijo no se suicidó (…) lo voy a seguir diciendo hasta que salga la verdad y la verdad va a salir», enfatizó Manquemilla en entrevista con Radio Sago. Asimismo, desmintió versiones que indicaban que el uniformado habría fingido su voz en una llamada previa a la central de comunicaciones 133.

La investigación por la muerte de Javier Figueroa se mantiene actualmente bajo reserva, mientras se espera que los resultados del can «Locard» aporten nuevos antecedentes balísticos. La familia del sargento fallecido reiteró que no descansará hasta esclarecer las circunstancias reales de lo ocurrido en la vía férrea.

Cabe mencionar que hay la Fiscalía realizó una reconstrucción de los hechos del 11 de marzo, para conocer la dinámica de la reacción de los compañeros del sargento primero Figueroa Manquemilla luego de escucharse los disparos.