Masiva despedida del Cacique Mayor Antonio Alcafuz en Quilacahuín

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Con emotiva y concurrida celebración eucarística, el pueblo Mapuche Huilliche se congregó en la parroquia San Bernardino para pedir por el eterno descanso de don Antonio Alcafuz Canquil, autoridad ancestral, Apo Ulmen de la Junta General de Caciques de la Futahuillimapu “Grandes Tierras del Sur”.

Hasta dicha comunidad llegaron familiares, amigos de las distintas comunidades desde la provincia de Valdivia hasta Chiloé, además del alcalde de la Comuna San Juan de la Costa, Bernardo Candia, algunos concejales y dos autoridades parlamentarias, para ser parte de la Santa Misa, donde se realizó el responso del fallecido Cacique Mayor.

En la oportunidad la sobrina de don Antonio, con quien vivió en Huaca Huincul, compartió en un conmovedor relato, la experiencia vivida con su tío, especialmente en el último mes, agradeció a todos y todas las personas que apoyaron de diversas maneras durante la enfermedad que lo aquejó, y pidió la oración de los presentes por ella y su hermano.

También, el padre Adrián de Vet, Misionero Capuchino y párroco de la parroquia San Juan Bautista, en San Juan de la Costa, dijo que don Antonio le pidió que en su despedida pudieran cantarles cantos antiguos, los que fueron interpretados por Dolores Nacolipán , y la asamblea presente como un gran coro acompañó el momento.

La Eucaristía fue concelebrada por el presbítero Oscar Escobar, párroco de la parroquia San Bernardino; el padre Adrián, y presidida por el obispo Jorge Concha Cayuqueo, quien expresó su alegría de haber podido conocer y compartir algunos espacios con don Antonio Alcafuz.

“Estamos despidiendo a uno de los grandes de toda esta zona del sur de Chile, uno de los grandes de nuestro pueblo Mapuche Huilliche, y en este templo querido también por él, porque estuvo aquí muchas veces participando de la Misa, muchas de ellas para despedir también a alguno de sus amigos, dando consuelo a sus familiares, y ahora don Antonio está aquí para recibir nuestra oración, para encomendarlo en las manos de Dios grande y misericordioso”, agregó el Pastor de la Iglesia de Osorno.

Aseguró que “don Antonio Alcafuz, fue un hombre que, en muchas ocasiones, en circunstancias especiales y en la vida ordinaria dio muestra de las Bienaventuranzas de las que habla Jesús. fue un hombre sabio, pobre, manso y humilde de corazón, y un rasgo que lo caracterizó de un modo especial en su vida, y que ha sido destacado por mucho en estos días, es que don Antonio tuvo muy en alta estima la paz, por eso el trabajó por ella, la buscó por el entendimiento, por el diálogo, pero sin claudicar en su deseo, búsqueda y lucha por la justicia, que siempre será base para la paz duradera”.

Su pueblo Mapuche Huilliche, continuó el obispo de la Diócesis de Osorno, “con su partida pierde un gran líder, con una autoridad que no le viene solo por los procedimientos propio de su pueblo, sino con aquella que se reconoce por su calidad de vida, por los valores que orientaban su vida y su servicio. También es una gran pérdida para toda la sociedad de esta zona sur de Chile, de la cual somos parte, más allá de Osorno”.

“Fue un interlocutor, un referente reconocido y estimado. Se va don Antonio, pero su ejemplo y su legado deben seguir vivos y fuertes, sosteniendo e iluminando las búsquedas y luchas de su pueblo. En esta misa pedimos a Dios que don Antonio ya esté gozando del cielo prometido para los bienaventurados del Señor”, finalizó su mensaje el obispo Jorge.

Antonio Alcafuz Canquil

Nació en Huacahuincul (WakaWinkul), sector cercano a la Misión de Quilacahuín, el 8 de julio de 1935. Hijo de Albino Alcafuz Canquil y Adelina Canquil Herrera, fue el mayor de nueve hermanos. Estudió en la Escuela N° 25 de Huahuincul hasta cuarto año de preparatoria para después trasladarse a la Escuela Particular Nº9 de Quilacahuín donde estuvo dos años.

A temprana edad colaboró en el cuidado de sus padres, sus hermanos, y siempre destacó por su dedicación y cercanía con el prójimo, actitud que lo destacó en su familia, en su comunidad y resaltó en su liderazgo en todo su quehacer.

El 19 de junio de 1983, el Cacique Bernardino Conapil entregó el “Bastón de Mando” a quien fuera su sucesor por 39 años, y en diciembre de ese mismo año, los Caciques, desde Valdivia a Chiloé, lo nombraron el máximo representante Cacique Mayor de la Futawillimapu.

Fuente: Obispado Osorno

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