El titular de la cartera, Jaime Campos, advirtió que la decisión de la compañía pone en riesgo 70 años de historia productiva y afecta directamente a más de 250 agricultores nacionales.
El ministro de Agricultura, Jaime Campos, calificó como «muy lamentable» y «dolorosa» la determinación de Empresas Iansa de suspender la compra de remolacha para la temporada 2026-2027. Tras reunirse con la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) y productores afectados, el secretario de Estado señaló que el país requiere una explicación clara ante el cierre de este mercado.
La medida adoptada por la compañía implica el cese de la producción de azúcar a partir de materia prima chilena. Según cifras oficiales, esta decisión impacta a más de 250 agricultores y compromete cerca de 7.000 hectáreas de cultivo en un contexto de altos costos y bajos precios internacionales.
Impacto en la producción nacional
El secretario de Estado advirtió que esta resolución unilateral podría significar el término definitivo de una actividad con más de 70 años de trayectoria en Chile. «Es una noticia muy, pero muy lamentable», afirmó Campos, enfatizando el carácter histórico del cultivo en las zonas centro y sur del país.
Desde el Ejecutivo aseguraron que no contaban con antecedentes previos sobre este anuncio de la empresa. El ministro calificó la situación como «deplorable» y manifestó que no le corresponde ponderar los motivos comerciales, pero sí velar por el impacto social.
Inversión estatal y rol estratégico
Campos recordó que Iansa fue creada originalmente por el Estado y que ha recibido importantes recursos públicos a lo largo de su funcionamiento. Gran parte de la infraestructura actual, como la superficie regada, se financió mediante la Ley de Fomento del Riego.
«El azúcar juega, sin lugar a duda, un aspecto estratégico en el desarrollo y en la vida del país», sostuvo la autoridad. Por ello, insistió en que la empresa debe dar cuenta de los motivos detrás de este giro que deja al agro sin su única industria procesadora de remolacha.
Búsqueda de alternativas para agricultores
El Gobierno ya inició coordinaciones con parlamentarios y dirigentes de las regiones de Ñuble y Biobío para evaluar medidas de mitigación. El objetivo principal es evitar que las hectáreas y el equipamiento especializado queden en desuso tras el retiro de Iansa.
Aunque el escenario es complejo, el Ministerio de Agricultura abrió la puerta a la reconversión productiva. «Pueden existir otras alternativas de producción que hay que afinar y conversar con el resto de la industria», señaló Campos ante la incertidumbre del sector.
Acciones inmediatas y diálogo
En los próximos días se espera una reunión formal entre el Ministerio e Iansa para obtener respuestas concretas sobre el futuro de sus plantas. El secretario de Estado destacó la disposición de los productores para buscar soluciones en conjunto.
La autoridad concluyó que el trabajo entre el sector público y privado será clave para encontrar respuestas a las inquietudes que hoy angustian a las familias rurales. Se espera que en las próximas semanas se definan los planes de apoyo para los afectados por el fin de esta temporada.









