Acusando deslealtad de ambas colectividades, los socialistas anunciaron su declinación de los cónclaves y comités políticos del oficialismo, por caso Nain Retamal.

Una decisión drástica adoptó el Partido Socialista (PS) en razón de los señalamientos que personeros del Partido Comunista (PC) y el Frente Amplio (FA) dirigieron a quienes apoyaron la aprobación de la Ley Naín Retamal: Congelar su participación en la alianza de Gobierno.

Los emplazamientos comunistas y frenteamplistas a raíz del fallo que derivó a la absolución de Claudio Crespo, pese a constatarse su responsabilidad en las lesiones que derivaron a la ceguera de Gustavo Gatica, concitó la furia de los socialistas.

Sus principales dirigentes se reunieron telemáticamente a las 21:00 horas de este martes, por convocatoria de la timonel, Paulina Vodanovic, para abordar estas recriminaciones.

Dando cuenta de la decisión del PS, el diputado Raúl Leiva señaló este miércoles que «hay es un momento de reflexión complejo, porque no entendemos de una manera artera y desleal, se ataca una norma del Gobierno del propio presidente Boric». «Esta ley fue promovida, tramitada con urgencia por parte del Ejecutivo y fue promulgada por parte del Gobierno del presidente Boric. Entonces, ahora, desafectarse, además, de una manera falaz, de una norma que no aplica en el caso de un veredicto, creo que no corresponde», acusó. Y apuntó que «sobre reaccionar, imputar indebidamente intencionalidad o atacar una norma, creo que no corresponde. Desconocen la norma, no leyeron el fallo, pero hay una deslealtad muy importante con otros parlamentarios».

En esa línea, el diputado Daniel Manouchehri reprochó que «lo que vimos fue una reacción agresiva, oportunista y desleal del Partido Comunista el día de ayer, a la cual se sumó el Frente Amplio, y aquí hay que decirlo con todas sus letras: La ley, Naín Retamal, fue una ley que el Gobierno del presidente Gabriel Boric solicitó aprobarla». «Hoy día lo que hace el Frente Amplio y lo que hace el Partido Comunista es apuntar, publicar listas, hacer funas a aquellos que actuaron con lealtad hacia el presidente Gabriel Boric. Lo que nosotros hoy día estamos viendo es un acto de deslealtad con el presidente. Entonces, evidentemente, yo creo que acá hay una señal clara de inmadurez política, pero fundamentalmente aquí también se está poniendo una bomba a la unidad de la futura oposición».

Más temprano, la timonel del PS, Paulina Vodanovic, había adelantado que la tienda dará a conocer «algunas resoluciones que adoptamos en una reunión de mesa de emergencia que hicimos anoche, en atención a las agresiones que sufrió el Partido Socialista ayer por parte del Frente Amplio y del Partido Comunista». «Somos todos miembros de una alianza de Gobierno hasta hoy día, y es bastante sorprendente que sean partidos partícipes de esta alianza, incluso el partido del propio presidente de la República, los que ataquen al Gobierno. Porque cuando se ataca un proyecto de ley que fue objeto de trámite por parte de la ministra del Interior, que fue priorizado por las exprés y que fue incluido dentro de la lista de logros del Gobierno, bueno, es muy sorprendente lo que ocurre y por supuesto el Partido Socialista va a tomar y va a dar a conocer su razón», arguyó. «Oportunismo» y «blanqueo de responsabilidades» .

Previo a la reunión extraordinaria, la bancada socialista emanó la tarde de este martes una declaración en la que reprocharon las críticas del PC y el FA. En la misiva partieron por solidarizar con Gustavo Gatica, y si bien reafirmaron su respeto al Estado de derecho, aseveraron que «ello no nos obliga a compartir ni a guardar silencio frente a una sentencia que consideramos profundamente equivocada».

La absolución de Crespo, sostuvieron, radica en «una señal grave de impunidad en un caso emblemático de violaciones a los derechos humanos ocurridas durante el estallido social». Si bien advirtieron desconocer el detalle del fallo, apuntaron que «es posible que lo absolución se haya sostenido en la aplicación de la legítima defensa, contemplada en el artículo 10 N°6 del Código Penal, y no en la Ley Naín-Retamal». Con todo, arguyeron que la ley no está destinada a la impunidad de las policías. «Mucho menos para amparar crímenes y graves vulneraciones a los derechos humanos cometidas en ese periodo. Pretender utilizar esta normativa paro justificar este tipo de fallos constituiría una distorsión inaceptable de su sentido y alcance», afirmaron.

Dicho eso, aseveraron que «las críticas formuladas por el Frente Amplio y el Partido Comunista hacia quienes aprobaron la Ley Naín-Retamal no solo resultan injustas, sino también infundadas y oportunistas». La ley, relevan, fue «impulsada y respaldada por el Gobierno encabezado por el Frente Amplio. Fue el Gobierno del presidente Gabriel Boric el que solicitó su aprobación en el contexto del asesinato de funcionarios de las Fuerzas de Orden. Fue este mismo Gobierno el que decidió no vetarla. Y fue también el Ejecutivo el que apuró su promulgación para evitar que parlamentarios recurrieran al Tribunal Constitucional». «Si al Frente Amplio le parecía tan aberrante una ley respaldada por su propio Gobierno, debió votar en contra y no abstenerse. Si el Partido Comunista consideraba que esta ley abría la puerta a aberraciones jurídicas, debió abandonar el Gobierno y no permanecer en él mientras se beneficia de cargos y responsabilidades», fustigaron. En esa línea, reprocharon que «apuntar hoy contra sus propios compañeros de alianza para intentar blanquear responsabilidades políticas propias constituye un acto poco ético, que no contribuye a la necesaria unidad de la futura oposición».

Fuente: Emol.com