El incendio accidental que arrasó un bar abarrotado durante la noche de Año Nuevo en la exclusiva estación de esquí suiza de Crans-Montana dejó alrededor de cuarenta muertos y unos 115 heridos, la mayoría de gravedad, informó este jueves la policía del cantón del Valais.
«Registramos una cuarentena de fallecidos y cerca de 115 heridos, la mayoría graves», declaró el jefe de la policía cantonal, Frédéric Gisler, en una rueda de prensa en Sion, en el suroeste de Suiza. A su lado, el presidente suizo Guy Parmelin calificó el siniestro como «una de las peores tragedias» en la historia del país.
La Policía del cantón de Valais precisó que 115 personas han resultado heridas y que gran parte de ellas se encuentran en estado crítico, mientras que algunos de los casos más graves de víctimas con quemaduras muy graves y extendidas serán trasladados a Alemania, Francia e Italia, que han ofrecido su apoyo al Gobierno suizo ante esta tragedia.
Las autoridades trabajan para identificar a las víctimas e informar a sus familias, pero el proceso «tomará tiempo y por el momento es prematuro dar una cifra más precisa», apuntó Gisler, que añadió que la comunidad está «devastada». Beatrice Pilloud, fiscal general del cantón, indicó que era demasiado pronto para determinar la causa del incendio. Los expertos aún no han podido entrar al local.Una noche de fiesta convertida en tragedia
Axel Clavier, un parisino de 16 años que sobrevivió al incendio, describió el «caos total» dentro del bar. Uno de sus amigos murió y «dos o tres estaban desaparecidos», declaró a The Associated Press.El adolescente indicó que no vio cuando inició el incendio, pero sí vio llegar a las camareras con botellas de champán y bengalas. Clavier comentó que sintió que se asfixiaba y que al principio se escondió detrás de una mesa, luego subió corriendo las escaleras e intentó usar una mesa para romper una ventana de plexiglás. Esta se desprendió de su marco, lo que le permitió escapar. Perdió su chaqueta, zapatos, teléfono y tarjeta bancaria cuando huía, pero «sigo vivo y son sólo cosas». «Todavía estoy en shock», añadió. Dos mujeres contaron a la cadena francesa BFMTV que estaban en el interior cuando vieron a un camarero llevando a una compañera a hombros. La camarera sostenía una vela encendida en una botella que prendió fuego al techo de madera. Las llamas se propagaron rápidamente y causaron el colapso del techo, agregaron. Una de las mujeres describió una estampida de gente que trataba de escapar del club nocturno, ubicado en un sótano, subiendo por una estrecha escalera y saliendo por una puerta angosta. Otro testigo que habló con BFMTV contó que la gente rompía las ventanas para huir de las llamas, algunas con heridas graves, y que padres en pánico que acudieron al lugar en autos para ver si sus hijos estaban atrapados dentro. El joven dijo que vio a una veintena de personas luchando por salir de entre el humo y las llamas y comparó lo que vio desde el otro lado de la calle con una película de terror. Las autoridades calificaron el incendio como un «embrasement généralisé», un término que describe cómo un fuego puede causar la liberación de gases combustibles que luego pueden inflamarse de forma violenta y provocar una combustión súbita generalizada. «Esta noche debería haber sido un momento de celebración y unión, pero se convirtió en una pesadilla», dijo Mathias Reynard, jefe del gobierno regional del cantón de Valais. La cifra de heridos era tan alta que la unidad de cuidados intensivos y el quirófano del hospital de la región alcanzaron rápidamente su capacidad máxima, añadió Reynard. Crans-Montana está a menos de 5 kilómetros (3 millas) de la localidad suiza de Sierre, donde 28 personas, muchas de ellas menores, murieron cuando un autobús procedente de Bélgica se estrelló en el interior de un túnel en 2012.








