El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) confirmó la detección del virus H5N1 en las comunas de Ancud y Curaco de Vélez, sumándose al primer hallazgo registrado recientemente en el borde costero de Puerto Montt.
La Región de los Lagos enfrenta una expansión de la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) tras confirmarse dos nuevos focos en la provincia de Chiloé. Estos casos se suman al primer reporte regional detectado el pasado 24 de abril en un cisne de cuello negro en el sector de Piedra Azul, comuna de Puerto Montt, además de otro caso en la comuna de Puyehue, este último confirmado por la Seremía de Agricultura.
Ante esta situación, el Gobierno ha intensificado las medidas de vigilancia y monitoreo permanente para alertar sobre la aparición de nuevos casos positivos en la zona. El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) mantiene activos sus protocolos de emergencia para mitigar la propagación del patógeno.
Nuevos focos en la provincia de Chiloé
Los hallazgos corresponden a muestras obtenidas en un pato quetro (Tachyeres pteneres) y en un cisne de cuello negro (Cygnus melancoryphus) recolectadas en las comunas de Ancud y Curaco de Vélez, respectivamente.
Ambos casos se originaron a partir de denuncias realizadas por la ciudadanía, las que fueron atendidas oportunamente por equipos del SAG a través de sus oficinas de Castro y Ancud, permitiendo activar de manera inmediata los protocolos sanitarios establecidos para este tipo de eventos.
A partir de estos hallazgos, el SAG ha iniciado el desarrollo de una serie de acciones de vigilancia y control sanitario en los sectores donde se registraron los casos, las que incluyen el monitoreo activo en los sitios de hallazgo, el retiro oportuno de otras aves muertas, el reforzamiento de las medidas de bioseguridad en sistemas productivos de traspatio ubicados en sectores cercanos al borde costero, y el fortalecimiento de la comunicación de riesgo hacia la comunidad.
Refuerzo de medidas de bioseguridad
Juan José Llantén, jefe de campaña de Influenza Aviar del SAG Los Lagos, instó a los productores avícolas a extremar de forma inmediata la bioseguridad en sus planteles. La prioridad actual es la gestión de los gallineros para evitar que las aves de traspatio tengan contacto con especies silvestres.
Según explicó el médico veterinario, el aislamiento de las aves domésticas es la herramienta de prevención más relevante para proteger los sistemas productivos locales. Las aves silvestres actúan como reservorios naturales del virus, pudiendo portarlo sin mostrar síntomas evidentes debido a su alta movilidad.
Las directrices oficiales exigen el cierre adecuado de los perímetros de crianza y el confinamiento total de las aves de corral. Estas acciones buscan resguardar tanto la sanidad animal como la producción económica de las familias de la zona sur.
Signos de alerta y canales de denuncia
La comunidad debe estar alerta a síntomas como decaimiento, diarrea, plumaje erizado o coloración azulada en las crestas y patas de las aves. Otros signos clínicos incluyen descoordinación motora, dificultades respiratorias o una tasa de mortalidad inusual en el plantel.
Las autoridades reiteraron la instrucción de no manipular, bajo ninguna circunstancia, aves que parezcan enfermas o se encuentren muertas en sectores costeros o rurales. El contacto directo con ejemplares infectados representa el mayor riesgo de dispersión ambiental del virus.
Para reportar casos sospechosos, se encuentra habilitado el número de denuncia 141 y el teléfono +56 9 3253 8027.









