Jorge Guzmán Acuña, presidente de Fenare, señaló que los bajos precios internacionales del azúcar y el alza en los costos de insumos hacen inviable la producción, poniendo en riesgo un cultivo con 73 años de historia en el país.

La Federación Nacional de Remolacheros (Fenare) manifestó su profunda preocupación tras conocerse las definiciones de Iansa para la temporada 2026-2027. La noticia golpea a un sector que ya enfrenta un panorama económico crítico en los campos del país.

Jorge Guzmán Acuña, presidente de Fenare, calificó la postura de la empresa como un «tiro de gracia». Según el dirigente, la situación actual del agro ya es compleja y esta medida agrava la incertidumbre de los productores.

Guzmán explicó que la decisión de Iansa no representa un escenario favorable para la agricultura nacional. El gremio sostiene que el valor ofrecido por la compañía no permite cubrir los gastos básicos de operación en los predios.

Crisis de costos e insumos

«El escenario responde a la baja del precio internacional del azúcar y al alto costo de los insumos», señaló el representante de los remolacheros. Esta brecha económica impide que el cultivo sea rentable para los agricultores locales en el corto plazo.

Para la federación, el valor que la industria podría ofrecer actualmente por la remolacha es insuficiente. Según los cálculos del sector, estos montos no alcanzan a cubrir los costos de producción necesarios para mantener la actividad.

Guzmán enfatizó que esta situación representa una «mala noticia» para el desarrollo agrícola nacional. El impacto se siente con especial fuerza en las zonas donde la remolacha ha sido el motor económico principal.

Siete décadas de historia

La remolacha ha sido un pilar fundamental para el desarrollo del sector agrícola de Chile durante gran parte del siglo pasado y el presente. Su presencia en los campos nacionales suma ya 73 años de trayectoria ininterrumpida.

Para los productores, este cultivo no solo representa una tradición productiva, sino que ha sido clave para la tecnificación del campo. El actual declive pone en duda la continuidad de un legado que ha marcado a varias generaciones de agricultores.

El presidente de Fenare recordó que la remolacha fue un cultivo estratégico para el crecimiento del sector. La posible pérdida de superficie cultivada tendría efectos directos en la estructura productiva del país para la temporada 2026-2027.

Impacto en la temporada agrícola

La incertidumbre sobre los precios y la viabilidad económica mantiene en alerta a los integrantes de la federación. El gremio advierte que, sin condiciones que aseguren la rentabilidad, el futuro del rubro se ve seriamente comprometido.

La situación de la remolacha refleja los desafíos estructurales que enfrenta el campo chileno ante la volatilidad de los mercados globales. La rentabilidad sigue siendo la principal preocupación de los dirigentes y asociados de Fenare.

Se espera que en las próximas semanas los productores evalúen estrategias frente a este complejo escenario. La sostenibilidad de la producción remolachera dependerá de la evolución de los precios externos y la estabilización de los costos operativos.