La Corporación para la Sustentabilidad Láctea (Corsulac) avanza en la gestión de residuos y bienestar animal, buscando transformar la producción en una «proteína verde» mediante capacitación y alianzas estratégicas.
La Corporación para la Sustentabilidad Láctea (Corsulac) consolida su modelo de gestión ambiental en los predios del sur de Chile. Edith Geldres, gerente de la entidad, detalló los avances en economía circular y los desafíos de sostenibilidad que enfrenta el sector.
Esta organización sin fines de lucro, que nació en 2019 por iniciativa de siete productores, cuenta hoy con 34 socios y diversos proveedores. Su objetivo principal es implementar mejoras en el campo para generar una producción de leche cada vez más sustentable.
Gestión de residuos y economía circular
Uno de los pilares de Corsulac es la capacitación en la segregación de residuos agrícolas, tanto peligrosos como no peligrosos. Este proceso busca romper con prácticas ancestrales para dar paso a un manejo técnico y eficiente.
En este ámbito, la corporación participa por segundo año consecutivo en la campaña PROREP. Esta iniciativa permite el retiro de camiones con rafia (sacos y maxisacos) para su posterior reciclado, cumpliendo con los estándares de economía circular.
Nuevas tecnologías para el año 2026
Para optimizar la logística, la gerencia de Corsulac anunció que trabajan en la implementación de compactadoras de residuos directamente en los campos. Se espera que este proyecto se materialice durante el año 2026.
El uso de estas máquinas permitirá compactar plásticos y rafia, minimizando el costo del flete hacia los centros de acopio. Actualmente, la mayoría de las plantas de reciclaje se encuentran fuera de la región, lo que encarece el transporte.
Existen alianzas en ciudades como Puerto Montt, donde empresas reciben plásticos de los campos para fabricar polines. Estos mismos insumos son adquiridos posteriormente por los productores, cerrando el ciclo del recurso.
Bienestar animal y huella ambiental
La labor de la corporación se extiende a siete líneas de desarrollo, incluyendo el bienestar animal y la medición de la huella de carbono. «Queremos decirle a la sociedad que la agricultura lo está haciendo bien», afirmó Geldres.
En materia de bienestar animal, Corsulac realiza diagnósticos sobre el estrés calórico en las vacas. Se ha evidenciado que las mejoras sugeridas en los predios impactan directamente en la productividad de los animales.
Además, la organización trabaja con socios proveedores en el desarrollo de metodologías para calcular la huella ambiental. También se promueve el uso de bioestimulantes bajo el concepto de agricultura sustentable.
Desafíos y vinculación del sector
Pese a los logros, Geldres reconoció que los cambios culturales en el campo son lentos y pueden tomar entre uno y dos años en consolidarse. La eficiencia en el manejo de recursos es clave para reducir el impacto ambiental.
Actualmente, Corsulac mantiene abiertas sus inscripciones para cualquier productor lechero que desee sumarse a la iniciativa. El llamado es a integrarse para enfrentar las crecientes exigencias de los mercados internacionales.
La corporación proyecta seguir escalando sus programas de capacitación ambiental para trabajadores y fortalecer su vinculación público-privada. Con estas acciones, el sector busca posicionar la leche chilena como una proteína de alto estándar ecológico.
ENTREVISTA COMPLETA EN CAMPO AL DIA LUNES 05 DE MAYO 2026 A Edith Geldres, Gerente de Corporación para la sustentabilidad láctea.









