La Justicia Militar investiga la desaparición de un arma de guerra extraviada con su cargador y municiones el pasado jueves 4 de junio.

Equipos especializados de Carabineros mantienen la intensa búsqueda de una subametralladora Uzi que se extravió durante un allanamiento en el sector de Alerce Sur. El arma, que desapareció junto con su respectivo cargador y municiones, no ha podido ser localizada desde el pasado jueves 4 de junio.

Operativo por narcotráfico y extravío

El incidente se registró específicamente en el Pasaje Dos de la población Navegando el Futuro 2, en el marco de una investigación para desbaratar el tráfico de drogas, donde la subametralladora se encontraba a cargo de dos funcionarios dependientes de la Sexta Comisaría de la zona.

De acuerdo con los antecedentes del caso, la pérdida del armamento no fue detectada de manera inmediata durante el despliegue territorial y la situación fue advertida recién horas más tarde, en el momento en que los efectivos policiales procedían a hacer la entrega formal del turno.

Diligencias sin resultados y sumarios

Ante la gravedad institucional del hecho, la Justicia Militar tomó conocimiento del caso y se encuentra liderando las indagatorias correspondientes. Tras reportarse el extravío, se desplegaron equipos de las secciones del OS9, OS7 y la Sección de Investigación Policial (SIP).

Los efectivos especializados han realizado diligencias ininterrumpidas durante todo el fin de semana en las inmediaciones del Pasaje Dos. Sin embargo, los intensos rastreos en la población se mantienen sin obtener resultados positivos hasta la fecha.

A la par de la búsqueda operativa en terreno, la institución policial dispuso la apertura de sumarios administrativos para los funcionarios involucrados. Este proceso interno busca establecer si el extravío del arma respondió a una negligencia directa o si podría configurar la comisión de un delito.

El historial de la subametralladora Uzi

La Uzi está catalogada como un arma de guerra diseñada para el combate a corta distancia, caracterizada por tener una cadencia de fuego letal. Su utilización por parte de Carabineros había sido limitada y retirada de circulación de manera preventiva tras la muerte del joven Manuel Gutiérrez en agosto de 2011.

No obstante, este tipo de armamento de alto calibre volvió a operar en las calles chilenas el 29 de marzo de 2023. Su reincorporación se gestó bajo una nueva política de equipamiento táctico que tenía como objetivo reforzar la capacidad de respuesta de la policía uniformada.