El ministro del Trabajo, Tomás Rau, adelantó este domingo algunas de las indicaciones que el Gobierno ingresará mañana al proyecto de Sala Cuna Universal, cuya tramitación radica en la Comisión de Educación del Senado.
En conversación con El Mercurio, el secretario de Estado destacó que la instancia parlamentaria «dio más plazo para indicaciones» debido a que la iniciativa se encuentra en su primer trámite legislativo. «El Presidente nos encargó encarecidamente revisar, contrastar, usar los mejores datos», indicó.
«Estamos en un escenario de alza de costos laborales de larga data por salario mínimo, también la ley de 40 horas y la reforma previsional. Hay una preocupación real de los empleadores de que esto no siga subiendo», aseveró el ministro.
Rau explicó que desde su cartera «estamos analizando fórmulas que ya se habían discutido con distintos parámetros, alguna compensación con el seguro de cesantía, usando nuevos datos que no se usaron en el informe anterior, como las proyecciones de nacimiento del Censo 2024».
Respecto a las indicaciones que propondrá el Ejecutivo, el ministro del Trabajo destacó, «en primer lugar, el modelo de financiamiento que aún estamos trabajando».
«También lo que tiene que ver con las obligaciones del empleador, que en versiones anteriores obligaba a proveer de sala cuna y que, para una pyme, tiene un costo muy alto. Lo estamos liberando de esa responsabilidad», complementó.
«Por otro lado, debemos dar el margen de tiempo para que la oferta responda. Si implementamos todo al mismo tiempo, puede haber escasez de cupos, pero si lo hacemos gradual, vamos a poder generar espacios para la oferta», puntualizó el secretario de Estado.
En esa línea, Rau detalló que «habrá una gradualidad de cuatro años. El primer año entrarían los hijos de mujeres del Código del Trabajo y padres con tutela que trabajan. El segundo, los hijos de trabajadoras independientes y de casa particular. El tercero, los hijos de padres causantes cuyas madres estudian o buscan empleo. El último sería el turno de los hijos de padres causantes de madres que no estudian ni trabajan».
Finalmente, el ministro explicó que «la cotización para el Fondo de Sala Cuna será en torno a 0,3% y estará compensada con una reducción a la cotización del seguro de cesantía. Habrá aporte fiscal acotado al inicio, pero una garantía estatal en caso de que falten recursos debido a una mayor tasa de uso o aumento de costos».
«En el último diseño analizado por la Dirección de Presupuestos (Dipres), el diseño de financiamiento no tendría impacto en los costos laborales», concluyó.









