En el marco de un seminario organizado por el Consorcio Lechero, académicos de la Universidad de Chile presentaron estrategias de pastoreo diseñadas para enfrentar los desafíos climáticos actuales. Las propuestas buscan maximizar la eficiencia del uso del alimento y reducir la huella de carbono en los sistemas ganaderos de las regiones de Los Ríos y Los Lagos.

Luis Piña, ingeniero agrónomo y académico de la Universidad de Chile, señaló que las praderas multiespecies representan una alternativa superior a la mezcla tradicional de ballica con trébol blanco. Según datos locales e internacionales, estas praderas pueden producir entre un 20% y 30% más de materia seca.

Este incremento productivo se logra, además, con una menor necesidad de fertilización nitrogenada, lo que genera beneficios económicos y ambientales directos para el productor. La estrategia se basa en experiencias exitosas de países como Irlanda y Nueva Zelanda, adaptadas ahora a las condiciones del sur de Chile.

Por su parte, la doctora Verónica Merino Poblete, especialista en nutrición de rumiantes, enfatizó que el manejo adecuado de la pradera permite reducir las emisiones de metano entérico y óxido nitroso. Estas emisiones provienen de la fermentación de alimentos fibrosos y son el foco principal para mitigar el impacto ambiental.

La investigadora explicó que el uso de praderas que aumentan los aportes de carbohidratos es una de las claves para mejorar la producción láctea. Estas medidas no solo buscan eficiencia, sino también cumplir con las exigencias globales de bienestar animal y trazabilidad del producto.