En el marco del Mes de la Educación Técnico Profesional (TP), en el espacio «Pulso Técnico» de Radio Sago la directora, Lorena Mena, y la coordinadora del Programa de Integración Escolar (PIE), Patricia Yáñez, abordaron parte de la historia del establecimiento The Mission College.
Fundado en 2003 en el sector Quinto Centenario de Osorno, el colegio comenzó con cursos de kínder a sexto básico, 12 funcionarios y unos 170 alumnos. Impulsado por la sostenedora Karen Alberg y su familia, surgió para dar respuesta a la expansión urbana y a familias de zonas rurales. Hoy, la institución cuenta con 1.284 estudiantes y 170 trabajadores, consolidándose como motor de movilidad social.
Formación y vinculación real
La transición a la modalidad Técnico Profesional se gestó al notar que muchos estudiantes no continuaban sus estudios tras octavo básico por falta de locomoción y recursos para trasladarse al centro. Actualmente, el colegio ofrece tres especialidades: Electricidad, Administración (mención Recursos Humanos) y Gastronomía con sello en la cocina ancestral de origen huilliche-mapuche.
La directora Lorena Mena destacó la sólida red de convenios con INACAP, la Universidad de los Lagos y la Universidad Santo Tomás. Un hito clave es el programa Cauce junto a INACAP y Frigosorno, que genera pasantías en Electricidad. Esta vinculación con el sector privado garantiza que un alto porcentaje de jóvenes consiga contratación inmediata tras su práctica. Además, el próximo año incorporarán la modalidad Humanista-Científica (HC) para quienes prefieran seguir otra vía formativa sin dejar su comunidad escolar.

A esto se suma un gran equipamiento e inversión en talleres, destacando, el área de Electricidad que recibió una inversión tecnológica de 100 millones de pesos, modernizando sus talleres.
Inclusión y convivencia en el aula
Con excelencia académica sostenida desde 2008, el gran orgullo del plantel radica también en la inclusión y el trato afectivo. Desde sus inicios, el establecimiento implementó el programa de integración. Hoy cuentan con aulas integradas y herramientas avanzadas como una Sala de Estimulación Multisensorial (SEM) y una sala de contención.
En convivencia escolar, el colegio ha implementado recreos activos con juegos de mesa donados por el Centro General de Padres. Estas iniciativas, sumadas a la restricción del celular, han disminuido drásticamente las situaciones de conflicto.
«Queremos entregar herramientas de transformación social, pero siempre con una respuesta centrada en lo afectivo», concluyó Mena, reafirmando el sello de un colegio que sigue transformando realidades en Osorno.
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