Chilealimentos solicitó oficialmente al Ministerio de Energía recortar el periodo vigente de las horas de punta eléctrica y conformar una mesa técnica de trabajo. La iniciativa busca adaptar el sistema tarifario al uso real de la capacidad energética del país.
La propuesta fue presentada directamente a la ministra de Energía, Ximena Rincón, durante una reunión institucional. En la instancia, el gremio expuso las dificultades que genera el actual régimen tarifario en las faenas productivas.
El sector agroindustrial alimentario requiere electricidad de forma continua e intensiva para sostener procesos de congelado, conservación, frío y procesamiento. Por ello, el costo energético impacta directamente en la capacidad operativa de las plantas regionales.
Ajuste basado en la demanda real
La propuesta de la entidad gremial busca sustituir el calendario fijo actual de horas de punta por una metodología más flexible. Este mecanismo mediría la demanda coincidente durante los momentos de máxima exigencia del sistema.
De esta manera, los cobros por capacidad se asignarían según la contribución efectiva de cada cliente a la demanda máxima global. El objetivo central es evitar recargos que no respondan al consumo real de la industria.
“No buscamos eximir a la agroindustria del pago por la capacidad eléctrica que utiliza. Lo que planteamos es que ese costo se determine de acuerdo con su contribución efectiva a la demanda máxima del sistema”, enfatizó Juan Manuel Mira, presidente de Chilealimentos.
Por su parte, la ministra Ximena Rincón reconoció las implicancias del cobro en la inversión, el empleo y la producción. Asimismo, destacó que septiembre ya fue eliminado del periodo de hora punta y que se trabaja para reducirlo aún más.
Impacto en la competitividad y el empleo
Desde el gremio enfatizaron que corregir esta señal tarifaria resulta clave para sostener la competitividad del sector en los mercados internacionales. La agroindustria requiere mantener operativas sus cadenas de frío incluso durante los periodos con menor procesamiento estacional.
Un ajuste en la regulación también reduciría los incentivos para recurrir a la autogeneración con combustibles fósiles durante las horas de mayor tarifa. Esto favorecería un uso más eficiente y limpio de la red eléctrica disponible.
Asimismo, la solicitud busca complementar los esfuerzos de las empresas del rubro por elevar sus estándares de eficiencia e incorporar fuentes renovables. Una norma acorde a la demanda evitaría costos innecesarios para la producción nacional.
“Esperamos que la revisión del régimen permita avanzar hacia una señal tarifaria más consistente con las condiciones actuales del sistema eléctrico y con las necesidades de una industria clave para las exportaciones chilenas, la generación de empleo y el desarrollo de las regiones”, concluyó Mira.
La apertura de esta instancia técnica definirá el rumbo de los cambios regulatorios para el sector agroexportador en los próximos meses.









