La Corporación Nacional del Cobre (Codelco) identificó preliminarmente 42.100 toneladas de cobre contabilizadas de forma indebida entre 2024 y 2025, situación que obligaría a reconocer un castigo contable estimado entre US$120 millones y US$140 millones.
La información fue entregada por el presidente del directorio de la estatal, Bernardo Fontaine, durante su intervención en la junta extraordinaria de accionistas de la compañía.
Según el informe preliminar, la producción de 2024 fue incrementada de manera artificial en 24.000 toneladas, mientras que en 2025 se añadieron 18.100 toneladas que no correspondían a extracción efectiva.
Impacto en inventarios y pago de bonos
Las irregularidades en las cifras también alteraron el cálculo de los incentivos variables de un grupo de trabajadores de la firma estatal. Al respecto, Fontaine afirmó que el directorio ejecutará las acciones necesarias para recuperar los bonos mal pagados.
Además, la duplicación de registros generó un sobreabastecimiento ficticio en los balances. En concreto, se determinó un incremento artificial de 17.000 toneladas en los inventarios, cuyo valor explica el castigo en el estado de resultados.
Actualmente, las firmas auditoras KPMG y EY desarrollan revisiones integrales y peritajes forenses en las diversas divisiones. La administración enfatizó que los datos aún están siendo precisados antes de presentar balances definitivos.
Ejecutivos desvinculados y acciones legales
Frente a la gravedad de los antecedentes, Codelco concretó el pasado 29 de octubre la desvinculación de ocho ejecutivos responsabilizados por las anomalías en los registros.
«Las auditorías dan cuenta de que un conjunto de ejecutivos habría vulnerado las normas de la compañía y la ética. Estamos frente a hechos graves que este directorio considera inaceptables», aseveró Fontaine durante la junta.
El directivo agregó que, si se acredita un daño patrimonial al Estado o al fisco, la corporación utilizará todos los instrumentos jurídicos disponibles para restituir los recursos.
Diagnóstico económico y nuevo plan estratégico
Durante la exposición, Fontaine planteó un crítico diagnóstico del desempeño de la minera pública. Precisó que en los últimos ocho años la estatal invirtió US$32.000 millones, pero la producción cayó de 1,6 millones a 1,2 millones de toneladas.
El titular del directorio reconoció que los episodios de registros alterados dañaron la reputación y confianza en la compañía. Ante esto, anunció un plan de reestructuración enfocado en seguridad, rentabilidad, sostenibilidad y orden interno.
«No se trata ahora de producir por producir, se trata de producir de manera segura, eficiente y rentable», enfatizó el presidente del directorio de la minera chilena.
El proceso de fiscalización continuará durante las próximas semanas, mientras la estatal avanza en las revisiones contables para determinar las eventuales responsabilidades penales y civiles finales.









