El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó este jueves 5 de noviembre de 2026 su renuncia al cargo poco antes de que la Cámara de Diputados iniciara un juicio político en su contra. La decisión se produjo en medio de la grave crisis desatada por la intervención estatal del banco privado Ueno Bank, entidad vinculada al mandatario y que recibió millonarios recursos públicos durante su gestión.
El proceso de destitución fue impulsado por la oposición, pero sumó el apoyo decisivo del Partido Colorado, colectividad a la que pertenece Peña, dejándolo sin respaldo legislativo. Tras la renuncia del economista de 47 años, la Presidencia debería ser asumida por el vicepresidente Pedro Alliana, quien también enfrenta acusaciones en la Cámara Baja.
En un mensaje grabado y difundido en sus redes sociales, el jefe de Estado afirmó estar atravesando «uno de los momentos más difíciles» de su vida. «Pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas, he tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República», declaró.
La caída de Ueno Bank y detenciones de ejecutivos
La convulsión política tuvo su origen el pasado martes, cuando el Banco Central de Paraguay intervino Ueno Bank por problemas de solvencia, congelando las operaciones y manteniendo cerradas todas sus sucursales físicas. La medida generó una ola de pánico financiero y manifestaciones espontáneas en las calles de Asunción, registradas con incidentes ante la intervención policial.
Hasta el mes de septiembre, dos de cada tres paraguayos eran clientes de esta banca digital. Además, la institución custodiaba cerca de 850 millones de dólares provenientes de depósitos públicos, de los cuales 380 millones de dólares corresponden al Instituto de Previsión Social (IPS), el fondo estatal de pensiones y salud de Paraguay.
Las investigaciones sobre la entidad derivaron en la detención de ocho ejecutivos y altos cargos. Entre los aprehendidos destacan el presidente del banco, Juan Manuel Gustale, y el CEO de la firma, Federico Miguel Vázquez, quien se desempeñó como socio comercial de Peña hasta recientemente.
Disculpas al país y resguardo de ahorros
Durante su alocución, Peña pidió disculpas al pueblo paraguayo y remarcó que su prioridad es la tranquilidad de quienes confiaron sus ahorros al sistema financiero. El exfuncionario del Fondo Monetario Internacional (FMI) enfatizó que ningún cargo debe situarse por encima del bienestar del país.
«Mi mayor deseo es que se garantice la devolución de esos recursos, que el fondo de garantía de depósitos cumpla su finalidad y que se protejan los fondos públicos», concluyó el saliente mandatario. Con esta dimisión, Paraguay inicia un complejo e incierto periodo de transición institucional.









