Los colegios electorales de Brasil cerraron sus puertas a las 17:00 hora local (misma hora en Chile) de este domingo para dar inicio al recuento electrónico de los votos en las elecciones presidenciales, regionales y legislativas del país.
Con el 99,9% de las mesas escrutadas, el senador Flávio Bolsonaro lideró el escrutinio, con un 47%, por delante del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, que logró el respaldo del 45%, por lo que tal como estaba previsto, ambos deberán disputar la presidencia del país en segunda vuelta el próximo 25 de octubre.
Los centros de votación estuvieron abiertos desde las 08:00 horas durante una jornada que ha transcurrido de forma pacífica y sin graves incidentes, aunque con alertas por fuertes lluvias en algunas regiones del país.
Brasil, con casi 159 millones de electores, es la mayor democracia de América Latina y tiene dimensiones continentales, pero los resultados de sus comicios suelen conocerse a las pocas horasya que utiliza un eficiente sistema electrónico desde 1996.
Las encuestas de las últimas semanas anticiparon un recuento extremadamente reñido, ya que ambos aspirantes aparecen empatados técnicamente, con más de un 40% de los apoyos cada uno.
Flávio Bolsonaro, abanderado del Partido Liberal (PL), fue el primero de los candidatos a la Presidencia en votar en un colegio de Río de Janeiro, donde cargó contra el actual de jefe de Estado.
«Espero que Brasil dé un voto de protesta contra la era de atraso», dijo el senador de 45 años, quien emitió su voto acompañado de su esposa Fernanda Bolsonaro y algunos de sus aliados.
Lula, por su parte, votó en São Bernardo do Campo, su cuna política, a las afueras de São Paulo, confiado en la victoria y planteó la cita como una elección entre «la democracia y la barbarie», que según él representa el bolsonarismo.
Cerca de 160 millones de brasileños estaban llamados hoy a las urnas para elegir la fórmula presidencial, así como los gobernadores de los 27 estados del país, los 513 diputados federales y dos tercios del Senado, así como para renovar a los representantes en las asambleas legislativas regionales.









