El reciente estudio Plaza Pública Cadem destaca que casi la mitad de los empleados integra la IA en su jornada profesional. Además, un 28% de los usuarios reconoce haber compartido inquietudes personales con estas plataformas.
La encuesta Plaza Pública Cadem, publicada este miércoles 15 de abril de 2026, reveló un avance significativo en la adopción de nuevas tecnologías en el país. Según los datos recolectados, el 48% de los consultados utiliza Inteligencia Artificial (IA) para cumplir con sus responsabilidades laborales.
Este indicador refleja que casi la mitad de la fuerza laboral ha integrado herramientas automatizadas en su rutina. La cifra muestra una consolidación de estas plataformas como un apoyo fundamental en diversos sectores productivos del mercado nacional.
El estudio de opinión pública también puso el foco en el uso de la IA fuera del ámbito estrictamente profesional. Los resultados arrojan luces sobre el nivel de confianza y cercanía que los usuarios están desarrollando con la tecnología en su vida cotidiana.
Confianza y privacidad en el uso personal
Uno de los datos más llamativos del informe es el comportamiento de los chilenos frente a la privacidad. El 28% de los encuestados afirmó haberle contado problemas de índole personal a una Inteligencia Artificial.
Esta interacción sugiere un cambio en el rol de estas herramientas, que ya no solo operan como procesadores de datos. Actualmente, una parte de la población las utiliza como un espacio de consulta o desahogo emocional.
El uso de asistentes virtuales para resolver dudas personales plantea nuevos desafíos en materia de seguridad digital. Los expertos han reiterado la importancia de manejar con cautela la información sensible compartida en entornos digitales.
Impacto en la productividad laboral
La adopción del 48% en el trabajo sitúa a Chile en una posición de vanguardia regional. El uso de la IA permite optimizar tiempos en tareas repetitivas, redacción de textos y análisis de datos complejos.
Las empresas han comenzado a adaptar sus políticas internas para regular el uso de estas aplicaciones. El objetivo es potenciar la eficiencia sin comprometer la propiedad intelectual o la confidencialidad de la información corporativa.
Pese al alto uso, aún existe un segmento que se mantiene al margen de estas herramientas. La brecha digital y la necesidad de capacitación técnica son factores que influyen en el 52% restante que aún no las aplica.
Tendencias tecnológicas para 2026
Los resultados de Cadem confirman que la Inteligencia Artificial dejó de ser una tendencia emergente. Hoy se posiciona como una realidad instalada que transforma tanto el empleo como la interacción humana.
El crecimiento de estas cifras respecto a mediciones anteriores indica una curva de aprendizaje acelerada. Los ciudadanos perciben en la IA un aliado para la resolución de problemas técnicos y cotidianos.
Se espera que en los próximos meses surjan nuevas normativas que busquen equilibrar el avance técnico con la ética. La integración de la IA seguirá siendo un eje central en la discusión pública nacional durante el presente año.









